sábado, 2 de julio de 2011

PIDIENDO LIBROS PARA LA BIBLIOTECA DE LAS ENFERMAS DEL INSTITUTO PSIQUIÁTRICO PARA MUJERES, DE SAN BAUDILIO DE LLOBREGAT (FEBRERO 1936)

Los hospitales psiquiátricos de Sant Boi de Llobregat disponen de unos interesantísimos fondos documentales en sus bibliotecas, que habitualmente están al servicio de los profesionales de estas instituciones por constituir valiosas herramientas de trabajo y de contenido didáctico, de estudio, histórico o de consulta, referido al inmenso ámbito que abarca la Psiquiatría desde las primeras noticias documentadas de que se dispone hasta nuestros días.

Las mujeres asiladas en el Instituto Psiquiátrico para Señoras, si bien ocupaban parte de sus horas en distintos quehaceres, de acuerdo con sus capacidades de trabajo y conocimientos, parece ser que algunas de ellas, encontraban a faltar la lectura, y esta necesidad encontró pronta respuesta al habilitarse, en una dependencia, un espacio para biblioteca exclusivamente destinada a las personas enfermas que desearan frecuentarla. Y dentro de las penurias económicas de aquella época, se adquirieron inicialmente un determinado número de libros a disposición de las enfermas.

Paralelamente, y para enriquecer el contenido de aquella biblioteca, se hizo una llamada a la ciudadanía, apelando a los sentimientos caritativos de quienes pudiéndose desprender de libros de lectura, quisieran contribuir con su donativo a dotar de un mayor número de libros a la biblioteca para las personas enfermas allí asiladas. El matutino barcelonés "La Vanguardia", en sus primeros días de febrero de 1936, se hacía eco de este llamamiento, publicando un suelto en estos términos:


"LIBROS PARA EL INSTITUTO PSIQUIÁTRICO PARA MUJERES

La Dirección del Instituto Psiquiátrico para mujeres de San Baudilio de Llobregat, se dirige a los sentimientos caritativos del público para rogar a cuantas personas puedan desprenderse de libros de lectura y deseen contribuir con su donativo al enriquecimiento de la biblioteca para distracción de las enfermas, se sirvan comunicarlo a dicho Establecimiento. Una tarjeta expresando la dirección y las obras cedidas bastará para que sean recogidas a domicilio. Son preferidas las obras de cultura general o de literatura descriptiva y narrativa de asuntos morales" (1)

Es de suponer que los habitantes del municipio contribuyeron espléndidamente a este llamamiento, y que no tardó la biblioteca de las personas enfermas a llenar los huecos de sus estanterías con libros cedidos de manera tan generosa como satisfactoria por la ciudadanía. Me temo, no obstante, que poco debió durar la alegría de quienes disfrutaban leyendo los contenidos de aquellos libros, al estallar, el 18 de julio de aquel fatídico año, la guerra civil española con todos los desgraciados sucesos que comportó para la población en general, pero de manera muy especial y extremadamente dramática para las desdichadas personas que en aquellos aciagados días, y a lo largo de toda la contienda, se encontraban recluídas en estos establecimientos psiquiátricos.

(1) "La Vanguardia", Domingo, 2 de febrero de 1936. Página 11.