viernes, 14 de enero de 2011

INAUGURACIÓN DEL RETABLO DEL ALTAR MAYOR, EN LA IGLESIA DEL SAGRADO CORAZÓN, DEL SANATRIO FRENOPÁTICO NTRA. SRA. DE MONTSERRAT, DE SAN BAUDILIO DE LL

El retablo del altar mayor, el día de su inauguración, el 18 de noviembre de 1945. (Foto: Brangulí)
Lápida de marmol en reconocimiento y homenaje a la primera comunidad de Hermanos de San Juan de Dios de la Casa de San Baudilio de Llobregat.
(Foto: Mestres)
Para conmemorar las Bodas de Oro de la llegada de los Hermanos Hospitalarios de San Juan de Dios al Instituto Manicómico de San Baudilio de Llobregat, el 18 de noviembre de 1945 se celebró, en la iglesia del Sagrado Corazón del Sanatorio Frenopático Ntra. Sra. de Montserrat, de San Baudilio de Llobregat, un solemne pontifical oficiado por el Obispo de Barcelona Dr. Gregorio Modrego Casaus, con motivo de inaugurarse el retablo del altar mayor, construído por Talleres San Juan de Dios, de Barcelona, propiedad de Francisco Pericay, y que supuso un coste aproximado de cien mil pesetas.
En testimonio , recuerdo y homenaje a la primera comunidad de Hermanos que llegaron a este hospital, en el cincuenta aniversario de su fundación, se colocó en el refectorio una artística lápida de marmol que lleva esculpido un medallón con la figura del Padre Benito Menni y los nombres de los veinticuatro primeros Hermanos de la Casa con el Padre Benito Menni al frente (1). Actualmente esta lápida se encuentra en el vestíbulo de entrada del edificio de la Comunidad.
(1) También en aquella fecha -- 25 de setiembre de 1895 -- llegaba la primera comunidad de las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús. A partir de aquel momento, se estableció una separación de sexos entre los asilados. Las Hermanas pasaban a ocupar el antiguo hospital fundado por el Dr. Antonio Pujadas y Mayans en 1853, para asistir a las mujeres enfermas, mientras que los Hermanos se hacían cargo de los hombres , ocupando los cuatro nuevos pabellones construídos en tiempos del Dr. Galcerán y separados por el camino a San Pablo de Torrelles.

2 comentarios:

Miguel de la T.P. dijo...

Buenos día amigos, rebuscando en Internet me encontré un blog de historias y leyendas, habiendo una que me llamo la atención
Un tren de locos que llegó a Jaén
20 mayo 2008

Saludos lectores.

En esta ocasión os hablaré de un tren de locos que llegó a Jaén.
Todo esto sale de un antiguo y amarillento recorte de periódico doblado y redoblado cuyo titular rezaba asi: "Un tren de locos que llegó a Jaén"

En el año 1918, llegó a Jaén un tren con una carga singular: la de 86 dementes que fueron devueltos desde Cataluña.

Estos locos venían del manicomio de San Baudillo de Llobregat y enviados a la Diputación Provincial de Jaén por demora en el pago de las estancias devengadas por aquellos pacientes. Para recibir y guardar aquella carga humana fueron habilitados a toda prisa unos sótanos del Hospital Provincial, que fueron mas bien cárcel y mazmorra, que lugar de cura y de asistencia a quien tan necesitado estaba de ella.

Esta situación duró bastante tiempo y mejoró con la dictadura del general Miguel Primo de Rivera. Los enfermos fueron trasladados a unas salas construidas en el pabellón contiguo al hospital; se creó una plaza de médico alienista -cuya provisión fue demorada algunos años- y se consiguió una pequeña cantidad para iniciar la construcción de un manicomio.

Pero en 1933 la situación era terrible. La sección de hombres albergaba a ciento sesenta y cinco pacientes, alojados en cuatro salas y 18 celdas. Había sólo cuatro retretes (uno por cada sala) y una sola bañera para todas ellas. El baño no tenía dotación de agua caliente y sólo a veces llegaba a él el agua fría. El número de camas era exactamente igual a la mitad del número de enfermos, es decir, 83. Los restantes pacientes dormían sobre colchones tendidos en el suelo, por los pasillos y aún debajo de las camas indicadas. No había más mobiliario que unos bancos de madera y los enfermos comían sosteniendo el plato con las manos o apoyándolo sobre las rodillas. Las ropas eran escasas; no había más que 100 camisetas, por ejemplo, para los 165 pacientes, que, por añadidura convivían todos mezclados, sin clasificar, los enfermos agudos y los infecciosos, los tranquilos y los pacíficos, los agitados y los que aguardaban el alta por estar ya curados. No existían documentos de ninguna clase para juzgar esta situación legal de los enfermos, ni conocer la historia clínica de cada uno de ellos.

Después de leer esto uno se queda totalmente perplejo y sin embargo ahí esta el testimonio escrito y esperemos que gracias a este documento, no vuelva a ocurrir semejante hecho.

Un saludo.


Publicado por Javi Etiquetas: Leyendases la siguiente

Joan Vendrell i Campmany dijo...

Muchas gracias, Sr. Miguel de la T.P. por esta aportación histórica.

Es muy cierta esta información, referida a que el Manicomio de San Baudilio de Llobregat, que posiblemente en aquella época atravesaba por serias dificultades económicas, cuatro años más tarde del fallecimiento del Padre Benito Menni (San Benito Menni), restaurador de la Orden de San Juan de Dios en España, Portugal y México, y fundador de la Congregación de las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús, devolviera a la Diputación de Jaén a los enfermos mentales que en su día habían ingresado para su asistencia, por impago de sus estancias.
Muy triste, ciertamente, que aquellas desgraciadas personas se vieran privadas de una asistencia digna -- dentro de las limitaciones propias de los recursos económicos del momento -- por falta de pago. Me imagino que, cuando los Hermanos de San Juan de Dios, gestores del manicomio, adoptaron aquella drástica decisión, debían de estar padeciendo consecuencias extremas de falta de recursos mínimos.