domingo, 28 de octubre de 2012

DIFICULTOSAS RELACIONES ENTRE LA JUNTA DEL CEMENTERIO Y EL MANICOMIO DE SAN BAUDILIO DE LLOBREGAT (AÑO 1872)

Cementerio de Sant Boi de Llobregat, en la década de los años 60 del siglo pasado, cuando todavía los cuerpos de los fallecidos en el manicomio eran sepultados en fosas comunes, a no ser que sus familiares adquirieran o dispusieran de una propiedad funeraria. (Foto: Arxiu Històric Municipal de Sant Boi de Llobregat)

Ante la proximidad de la festividad de Tots els Sants, fecha en que es tradición la visita  a los cementerios para llevar flores a los familiares difuntos, he considerado que podía ser buen momento para referir, en este post, las difíciles relaciones habidas, a partir del año 1872, entre la Junta del Cementerio y el Manicomio de San Baudilio de Llobregat. 

EL NUEVO CEMENTERIO 

El actual Cementerio Municipal de Sant Boi de Llobregat fue bendecido e inaugurado el día 11 de mayo de 1865 por el obispo de Barcelona monseñor Pantaleón Monserrat y Navarro.

Los primeros entierros efectuados en el nuevo cementerio fueron:

15 de mayo de 1865 : José Ollé Puig, de 16 meses de edad.
15 de mayo de 1865 : José Comas Rodés
23 de mayo de 1865 : Teresa Elías Mercé, de 28 años de edad.
31 de mayo de 1865 : Rosa Corbella Parera, de 75 años de edad.
02 de junio de 1865  : María Durán, de 62 años de edad.
06 de junio de 1865  : Rosa Valls Blanch, de 70 años de edad.
10 de junio de 1865  : Elvira Vergés Pamias, de 3 años de edad
15 de junio de 1865  : José Andreu Puig
28 de junio de 1865  : Rafael Gelabert Puig, de 1'5 años de edad.(1)

CAPACIDAD INSUFICIENTE

Explica Gregorio Gutiérrez Ortolá, que "Las relaciones sostenidas entre la Junta del Cementerio y el Manicomio han sido casi siempre tirantes. El alto número de fallecidos en el mencionado Instituto hacían fracasar cualquier previsión  de ampliación efectuada por la Junta" y cita este ejemplo :  "La capacidad del nuevo Cementerio se hará pronto insuficiente. Un elemento no previsto en el primitivo proyecto será el causante de esta insuficiencia: los fallecidos en el manicomio. Así, el 13 de agosto de 1872 la Junta comunica al Dr. Pujadas Mayans -- Director del Manicomio --  que debido al alto número de cadáveres de su establecimiento creían que era de su incumbencia el costear el ensanche de un cementerio que se ha quedado pequeño. Pujadas se negará aduciendo la igualdad de derechos de los internos con respecto al resto de ciudadanos. De todas formas, contribuirá con 1.500 reales para la construcción de un osario como alternativa temporal".

Más adelante, y ya en tiempos del Padre Benito Menni, de la Orden de San Juan de Dios, recoge  " El 6 de enero de 1898 se firma un convenio, entre la Junta y la Dirección del Manicomio, referido a las condiciones de enterramiento de los fallecidos en el mismo. El Manicomio aportará una cantidad anual de 1.000 pesetas por tal servicio, sin tener derecho a utilizar el coche funerario para el traslado de cadáveres, el uso del cual estaba sujeto al pago de las tarifas vigentes, independientemente del pago de la cuota mensionada.

El 29 de agosto de 1912 se ceda al Manicomio una parcela de 20 m2, dentro del recinto del cementerio, para el enterramiento de sus fallecidos.

El 13 de septiembre de 1919 se firma un nuevo convenio con el Manicomio, efectuándose un incremento de 250 pesetas a la cuota anual -- de 1.000 ptas -- que hasta la fecha venían pagando  por derechos de enterramiento". (2)

(1) Arxiu Parroquial. Libro de Defunciones. (Años 1859 - 1875). Parroquia de Sant Baldiri, de Sant Boi de Llobregat.

(2) Gutiérrez Ortolá, Gregorio. El Cementerio Municipal de Sant Boi. Evolución Histórica. (Mecanografiado) Sant Boi de llobregat, 23 julio 1986.