miércoles, 26 de septiembre de 2012

" EL ENFERMO", UNA ESTATUA EN HOMENAJE AL ENFERMO MENTAL, DESCUBIERTA EN EL ACTO INAUGURAL DEL PRIMER CENTENARIO DE LA PRESENCIA DE LOS HERMANOS DE SAN JUAN DE DIOS EN SANT BOI DE LLOBREGAT ( SEPTIEMBRE DE 1995)

"El enfermo", estatua en homenaje al enfermo mental, realizada por el escultor Franco Musso.

El  24 de septiembre de 1895 llegaba el Padre Benito Menni  con una comunidad de 34 Hermanos de la Orden de San Juan de Dios y de un grupo de Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús para hacerse cargo del Manicomio de San Baudilio de Llobregat.

El 25 de septiembre de 1995, con motivo de cumplirse el primer centenario de la llegada de aquellas comunidades religiosas, se celebraron  diversos actos para conmemorar la  efeméride. 

El acto inaugural, que contó  con la presencia de destacadas autoridades y personalidades en el  ámbito de la política, de la sanidad y de la sociedad civil catalana, se pronunciaron  diversos discursos, al término de los cuales el entonces presidente de la Generalitat de Catalunya, Jordi Pujol, descubrió en los jardines de la institución hospitalaria, una estatua en homenaje al enfermo mental y a la asistencia hospitalaria. El título de esta obra es "El enfermo", realizada por el escultor Franco Musso.

Refiriéndose a su obra, Franco Musso dijo "Quizá fue la película de Buñuel "Los olvidados" o la literatura neorrealista italiana, o los "home-less" de Nueva York lo que más me influenciaron cuando moldeaba en el barro a "mis olvidados", a aquellos que fueron los predecesores de "El enfermo", y que hoy tengo diseminados en colecciones de Milán, Londres y también de Tokyo y México D.F.

"El enfermo" es una obra especialmente querida para mi porque resume la desazón de sufrir, de angustia, la terrible incertidumbre del hombre moderno enfermo de soledad, pero también la esperanza de que alguien se ocupe de ellos. Como San Juan de Dios, un ejemplo de entrega que hoy debería ser un referente ético para mucha gente y que a mi me ha servido especialmente para trabajar la cara de ese hombre que mira al Sur, sin otro deseo que olvidar el vacío en el que ha caído, pidiendo tan solo que alguien se ocupe de él y le devuelva al mundo de los sentimientos.

Mi deseo es que aquellos que lo miren se fijen el él como alguien en lo que uno se puede convertir por la desgracia de una enfermedad o por la falta de amor, pero que no olvide que ese enfermo se ha detenido por un instante sobre una piedra en la que en su bajorrelieve se relata la vida de un hombre bueno dispuesto a ayudar a sus semejantes".