miércoles, 23 de mayo de 2012

TENSA SESIÓN EN LA DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE BARCELONA, ACUSANDO AL PRESIDENTE SU LENTITUD PARA EL TRASLADO DE EPILÉPTICOS Y OTROS ASILADOS AL MANICOMIO DE SAN BAUDILIO DE LLOBREGAT ( MAYO 1912)

             Sesión  de la Diputación Provincial de Barcelona bajo la presidencia  de Enric Prat de la Riba, en 1912.

Muy tensa resultó la sesión de la Diputación Provincial de Barcelona celebrada el martes, 21 de mayo de 1912, es decir, hace exactamente cien años de ello,  cuando el diputado Sr. Micó se lamentó de que todavía " no se hubieran  cumplimentado los acuerdos tomados por la Comisión de Gobernación, respecto al traslado de epilépticos y de algunos asilados del manicomio de San Baudilio de Llobregat.

Censuró que el señor Prat de la Riba, preocupado por el engrandecimiento y prosperidad de Cataluña, no le quedara tiempo para ocuparse del bienestar de aquellos desgraciados.

Le contestó el señor Prat de la Riba, dando cuenta de las gestiones llevadas a cabo, relacionadas con las manifestaciones del señor Micó, así como de los inconvenientes con que se había tropezado, y manifestando que la presidencia, con el mismo calor y  entusiasmo, se preocupaba del engrandecimiento de Cataluña que de las demás cuestiones que afectan a la corporación provincial.

El señor Micó no dándose por satisfecho de las explicaciones del señor Prat de la Riba, volvió a insistir en la petición. Manifestó que entendía que el principal inconveniente con que se tropezaba para el traslado de los desgraciados aludidos, consistía en no existir consignaciones suficientes en el presupuesto de la Diputación, ya que en él, dijo, se invertían crecidas cantidades en las obras del Palacio de la Generalidad y en otras instituciones, por decirlo así, personificadas con las orientaciones de la presidencia, descuidándose en cambio otras atenciones urgentes, como la que se estaba discutiendo, así como la de poder dar entrada en la Casa Provincial de la Caridad á los 600 ancianos que esperan inútilmente poder ingresar en el benéfico establecimiento, etc.

Volvió a hablar el señor Prat de la Riba, lamentando que el señor Micó no estuviera en lo justo al juzgar la cuestión" .(1)

En consecuencia resulta más que visto y comprobado que, a pesar de haber transcurrido cien años de aquel epìsodio, su contenido no difiere en absoluto de la triste y preocupante  realidad de nuestros días. No hay dinero para atender las necesidades de los colectivos más desfavorecidos mientras, contrariamente, existen consigaciones suficientes y elevadas para obras públicas de envergadura. Los oscuros intereses que se esconden detrás de la mayoría de estos proyectos y realizaciones nos son, desgraciadamente,  más que harto conocidos.

(1) "La Vanguardia", miércoles, 22 de mayo de 1912. Página 2