jueves, 26 de mayo de 2011

AL MANICOMIO DE SAN BAUDILIO DE LLOBREGAT, POR "HABER DADO MUESTRAS DE NO ESTAR EN SU CABAL JUICIO" (AÑO 1892)

Un claro ejemplo de lo sencillo que resultaba recluir a una persona en un manicomio en las postrimerías del siglo XIX, si a criterio de la Autoridad evidenciaba el más mínimo síntoma de no estar en su sano juicio, lo tenemos en el caso que a continuación reproduciré, procedente de un suelto publicado en el matutino barcelonés "La Vanguardia", en abril de 1896, que refiere el fallecimiento en el establecimiento frenopático de San Baudilio de Llobregat, de una persona que, en un corto espacio de tiempo, había sido inicialmente encarcelado por unos incidentes ocurridos en un acto celebrado en un teatro de Barcelona, y puesto en libertad, poco después fue nuevamente detenido a consecuencia del atentado que en la Ciudad Condal sufrió el general Martínez-Campos. Sin embargo, la autoridad militar no encontró motivos para procesarle, pero, en lugar de ser puesto en libertad, debieron de considerar que estaba "metido en todos los fregados", lo más práctico debió ser considerar que no estaba en su cabal juicio , y en consecuencia se le apartó de en medio encerrándole en el manicomio de San Baudilio de Llobregat. Vean.

"En el manicomio de San Baudilio de Llobregat ha fallecido un sugeto que fué encarcelado á consecuencia de los sucesos á que dió lugar un meeting celebrado en el teatro Calvo - Vico. Al poco tiempo se le puso en libertad, y se le volvió a detener cuando el atentado de la Granvía contra el general Martínez Campos.

La autoridad militar no encontró méritos para procesarle; pero en vez de ser puesto en libertad se le condujo al manicomio antedicho por haber dado muestras de no estar en su cabal juicio.

Llamábase el mencionado sugeto Francisco Baqué Sentís" (1)

(1) "La Vanguardia", miércoles, 8 de abril de 1896. Página 2

NOTAS.- El teatro Calvo - Vico, llamado así en honor a los actores Rafael Calvo y Antonio Vico, fue inagurado el 25 de junio de 1888 y estaba situado en la Gran Vía de les Corts Catalanes esquina con Roger de Llúria. Se reformó en 1909 y pasó a llamarse Teatro Granvía. En 1918 fue derribado y en su lugar se construyó el Hotel Ritz (actual Hotel Palace), en Barcelona.


En setiembre de 1892, el joven anarquista Paulí Pallás, lanzó una bomba contra el general Arsenio Martínez-Campos Antón, en venganza por la ejecución de dos conocidos periodistas anarquistas, acusados de complicidad en el levantamiento de Jerez.

Martínez-Campos sufrió heridas leves, pero Pallás fue juzgado por un tribunal militar y ejecutado.