sábado, 2 de mayo de 2015

LOS FAMILIARES DEL PADRE RAMÓN ROMA, CAPELLÁN DE LA CASA DE LAS HERMANAS HOSPITALARIAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, DE SANT BOI DE LLOBREGAT, EVITARON, DURANTE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA, LA PROFANACIÓN DE LOS OBJETOS SAGRADOS DEL CULTO ESXISTENTES EN LA IGLESIA DEL HOSPITAL. ( JULIO 1936 - ABRIL 1939)

El Padre Ramón Roma y Terradellas.


Las escasas noticias que conocemos de lo acontecido en el Manicomio de Señoras de San Baudilio de Llobregat, a cargo de las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Dorazón de Jesús durante la  Guerra Civil  española (1936 - 1939)  lo recogí  en un   trabajo (1)  con el propósito de aportar mi insignificante granito de arena para que, tal vez, algún día, alguien, con posibilidades de tener acceso a archivos y fuentes de consulta a los que yo por mis limitaciones no he podido acceder, pueda aprovechar para ofrecernos un trabajo mucho más amplio y completo de lo acontecido en aquel trienio de triste memoria.

Sin embargo hace unos años tuve ocasión de conocer una circunstancia ignorada hasta aquel momento, relacionada precisamente  con la Guerra Civil española y el Manicomio de Señoras de San Baudilio de Llobregat. El porqué y cómo se salvaron  de la profanación y destrucción  los objetos sagrados del culto existentes en la iglesia  de Nuestra Señora de la Dolores, del referido Manicomio de Señoras, cuando estalló  el conflicto bélico fracticida. Y lo supe, en su momento, porque me lo explicaron  los familiares del Padre Ramón Roma y Terradellas  personas en aquel momento de avanzada edad,  que gozaban del buena salud y de una lucidez mental envidiable, recordando aquellos espisodios como si acabaran de suceder.(2)

CÓMO SE SALVARON LOS OBJETOS SAGRADOS DEL CULTO.

Cuando estalló la Guerra Civil española, el Padre Ramón Roma y Terradellas (3) se apresuró a asegurar que los objetos sagrados del culto existentes en la iglesia Nuestra Señora de los Dolores, de la Casa de las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús,  de San Baudilio de Llobregat, no resultaran profanados ni destruídos. Para ello, arriesgando  su propia vida y con la complicidad de sus familiares, que tampoco dudaron en arriesgar la suya de ser descubiertos en el intento, protegieron  con consistentes embalajes los copones, cálices, bandejas, vasos de los Santos Óleos y demás objetos sagrados del culto y sus sobrinas, las hermanas Dolores y Esperanza Roma Pujols, escogieron un escondite que pensaban iba  a resultar seguro. Frente a su domicilio de la Colonia Güell -- en Santa Coloma de Cervelló  lindante a San Baudilio de Llobregat -- descampado que todavía conservaba  los restos de lo que en su día habían sido unos gallineros. Y allí hicieron unas zanjas y lo enterraron. Sin embargo, a los pocos días, unas idas y venidas de  milicianos, hicieron presagiar, como así ocurrió, que iban  a ocupar una finca muy cercana al lugar donde habían enterrado aquellos objetos sagrados, y la tierra removida podía llamar la atención de los nuevos ocupantes, y para evitar  que pudiera ser  descubierto, optaron por un cambio de emplazamiento.

Otro familiar, Agustí Casasampere,  tenía un invernadero de planteles en unos terrenos situados junto a la carretera que comunica San Baudilio de Llobregat con Santa Coloma de Cervelló. Aquel invernadero disponía, entre otros, de una caseta cerrada, en cuyo interior había un pozo y se guardaban las herramientas de trabajo y los marcos protectores que se utilizaban en el invernadero. De ahí que  Agustí Casasampere escogiera esta caseta para abrir, en su interior, una honda  cavidad sin ser visto ni levantar sospecha. Cuando la tuvo hecha, allí colocó los preciados objetos protegidos, los recubrió con tierra y, encima, colocó un grueso montón de marcos protectores. En aquella caseta no entraba nadie ajeno a la familia, y aunque así hubiera sido, no se adivinaba aquel escondite al quedar disimulado bajo aquel montón de marcos protectores.

Agustí Casasampere solamente comunicó el lugar del escondite a su madre, y si bien al finalizar la Guerra Civil española permaneció algún  tiempo retenido en un campo de concentración, su madre se apresuró, desde el mismo momento que tuvo conocimiento del retorno de las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazónde Jesús a la Casa de San Baudilio de Llobregat, a comunicarles que habían guardado y estaban a salvo aquellos objetos sagrados.La alegría de  aquellas Hermanas es fácil de adivinar, puesto que, al igual que ocurriera con la Casa de los Hermanos de San Juan de Dios al retornar, se encontraron con que la chusma lo había saqueado y expoliado absolutamente todo, dejando solamente las peredes y una reducida población de enfermos y  enfermas mentales que presentaban   un deplorable estado físico, llenos de suciedad, casi sin ropas y con un preocupante estado de desnutrición.

El Padre Ramón Roma y Terradellas, no pudo participar de aquella alegría, atendido que falleció unos meses antes de que finalizara la contienda bélica,

Las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús, de la Casa de San Baudilio de Llobregat, se mostraron siempre muy agradecidas con la familia Roma, honrándoles con su estima y amistad.



(1) Vendrell Campmany, Joan. La Guerra Civil española y el Manicomio de Señoras de San Baudilio de Llobregat. Inédito.  Sant Boi de Llobregat, 30 de mayo de 2003.

(2) Vendrell Campmany, Joan. Los familiares del Padre  Ramón Roma, Capellán  de la Casa de las Hermanas, de Sant Boi de Llobregat, evitaron, durante la Guerra Civil española, la profanación de los objetos sagrados del culto existente en la iglesia del hospital. (julio 1936-abril 1939). Inédito. Sant Boi de Llobregat, 14 de enero de 2004.

(3) El Padre Ramón Roma y Terradellas nació el 13 de enero de 1876 en Roda de Ter, una pequeña y bella localidad de la comarca del Osona, en la provincia de Barcelona. Cursó estudios eclesiásticos y, ordenado sacerdote, ofició su primera Misa el día 25 de setiembre de 1901, con licencias ministeriales hasta el Sínodo de mayo de 1930. Ejerció de vicario y de maestro en su pueblo natal, desde el 6 de febrero de 1902 hasta el 15 de abril de 1909, en que fue nombrado capellán del Manicomio de San Baudilio de Llobregat (sección hombres), a cargo de los Hermanos Hospitalarios de San Juan de Dios. Cuatro años más tarde, en octubre de 1913, coincidiendo con la separación administrativa de los dos establecimientos psiquiátricos, pasó a ejercer de capellán a la sección de  mujeres, a cargo de la Congregación de Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús.
En el año 1920 fue incardinado a Barcelona, continuando ejerciendo en el Manicomio de Señoras de San Baudilio de Llobregat, distinguiéndose siempre por su profunda humanidad, comprensión y sensibilidad hacia las personas con enfermadad mental, a las que consideraba las más desfavorecidas de la sociedad. Pasaba largas horas conversando con ellos y con ellas,   escuchándoles, y les asistía en sus necesidades espirituales.
De su paso por la sección de hombres, he sabido que siguiendo las recomendaciones del Padre Benito Menni, promovió  el conocimiento del Catecismo entre los niños asilados de aquel establecimiento, para prepararlos para la celebración de su primera Comunión.
De su paso por la sección de mujeres de aquella institución, se saben algunas cosas más, entre ellas el aprecio y estima que le tenía el Padre Benito Menni.
Con fecha 21 de febrero de 1921 confeccionó los puntos relativos del elenco número 11 de la iglesia del Manicomio de Señoras de San Baudilio de Llobregat, a cargo de las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazónde Jesús, que ocupa cuartro folios mecanografiados y contiene  una muy detallada descripción del contenido y el continente de la referida iglesia  en aquella fecha.
El Padre Ramón Roma y Terradellas falleció en Barcelona, el día 13 de agosto de 1938, a los 62 años de edad y 37 años de vida religiosa.