jueves, 21 de mayo de 2015

ANTONIO CARRIÓN, CAPITAN DEL S.I.M. SALVÓ LA VIDA FINGIENDO ENFERMEDAD MENTAL Y FUGÁNDOSE DEL MANICOMIO DE SANT BOI DE LLOBREGAT EN LA POSTGUERRA.

              Antonio Carrión Giménez ha cumplido recientemente 
103 años de edad.
Portada del libro que acaba de editar

El 17 de agosto del pasado año, colgué en este mismo blog un post dando cuenta de que Antonio Giménez Carrión había escrito, a los 102 años de edad, los avatares de un largo periodo de su vida, marcada por la Guerra Civil española (http://jovencam.blogspot.com.es/2014/08/don-antonio-carrion-gimenez-ha-escrito.html). Un buen amigo de Antonio, Jesús Sampériz Maluenda, ha recogido y  compilado toda aquella información, posibilitando con ello la edición de este interesantísimo libro que acaba de ver luz, y  que recoge aquellas vivencias, desde su nacimiento, en 1912 hasta el año 1945. 

Transcribo dos párrafos del referido blog, donde recogía que " En 1939 marchó de nuevo al exilio, pero su cargo de Oficial de Inteligencia republicana, fue reclutado en Bayona para pasar a España. siendo detenido este mismo año en Zaragoza y trasladado a la prisión de San Sebastián, y posteriormente a la Cárcel Modelo, de Barcelona, desde donde le reclamaron los tribunales militares, que le condenaron a dos penas de muerte en las dos causas abiertas a su persona.

En el intento de relentizar su ejecución o evitarla, simuló una enfermedad mental, consiguiendo ser recluído en el hospital psiquiátrico de Sant Boi de Llobregat, y al ser informado de que próximamente sería conducido de nuevo a la Cárcel Modelo, de Barcelona, intuyendo que sería fusilado en el Campo de la Bota, como habitualmente lo eran aquellos presos, se fugó del psiquiátrico y estuvo un año oculto en casa de una familia de la ciudad de Terrassa, escapándose posteriormente a Francia para reencontrarse con su esposa e hijo".

Recientemente, Antonio Carrión Giménez ha cumplido 103 años de edad y ha visto editadas estas memorias, con una  intención, como dice en sus primeras líneas  "Dedico este trabajo a mi familia, para que, cualquiera de mis biznietos tenga una idea de la peripecia vital de su bisabuelo, junto con otros muchos miles de hombres y mujeres de este país que se llama España, tuvo antes de llegar a la mitad del siglo XX".

En la contraportada del libro escribe que " La recopilación de recuerdos que constituye estas memorias quiere ser un homenaje a todos los miles de españoles que se vieron atrapados, como yo, en el torbellino de la historia y pagaron con su vida, con la cárcel o el exilio la decisión de defender el orden constitucional de la II República.

Este régimen trajo a España la esperanza de que las cosas podían ser de otra manera. La esperanza de que el pan, que nunca había sido repartido entre todos, por fin iba a estar también en la mesa de los más desfavorecidos.

Sin duda somos hijos de nuestra historia y asumir esa paternidad es un ejercicio de realidades sobre el que puede y debe edificarse el edificio de la convivencia entre iguales y en libertad. La tierra de España debe abrir sus entrañas y depositar en los cementerios a quienes cayeron víctimas de la injusticia. Sólo entonces nos veremos libres de la pesadilla del pasado.

Todos tenemos el derecho de "llegar a mañana". Todos tenemos el derecho a trazar un proyecto de vida personal, convivir en armonía con nuestros semejantes y con la naturaleza sin que nadie merme nuestra libertad. Recordar sin rencor el pasado permite soñar con optimismo lo que todavía no es.

Vivir es mucho más que almacenar años. Es un ejercicio de compromiso diario con nosotros mismos y nuestros semejantes para que "mañana" sea un espacio de libertad".