sábado, 19 de marzo de 2011

LOS HERMANOS DE SAN JUAN DE DIOS AGRADECIERON A LOS VECINOS QUE ACUDIERAN CUANDO LAS CAMPANAS DEL MANICOMIO DIERON LA SEÑAL DE FUEGO (ABRIL 1934)


Las relaciones entre los habitantes del municipio y los Hermanos de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, al igual que las Hermanas Hospitalarias el Sagrado Corazón de Jesús, de los hospitales psiquiátricos de Sant Boi de Llobregat, han sido siempre cercanas, excelentes y muy cordiales. Recordemos que desde los primeros tiempos del Dr. Antonio Pujadas y Mayans, las puertas de su Instituto Manicómico permanecían abiertas durante los días de la Fiesta Mayor, para que pudiera ser visitado por los foráneos, y así siempre que las circunstancias lo propiciaban.
También años después, desde que en 1895 el Padre Benito Menni compró aquel grandioso manicomio, dando ocasión a que los Hermanos de San Juan de Dios y las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús estuvieron volcados en socorrer a los vecinos de la villa y foráneos cuando las desgraciadas circunstancias así lo requirieron. Recordemos solamente dos de aquellos tristes episodios.
"Se están recomponiendo los desperfectos causados por las inundaciones. Ni en seis meses se habrán terminado los trabajos, pues son muchos los tabiques, pavimentos y muros que tendrán que rehacerse por completo.
El desgraciado vecino, Francisco Boada y Juliá, que el día 21 de enero fue arrastrado por la corriente del Llobregat al querer traspasar el río con la barquilla destinada al efecto en un sitio próximo á la población y que pereció ahogado, deja á su esposa y tres hijos de corta edad, de los cuales se han hecho cargo los Hermanos de San Juan de Dios y Hermanas del Sagrado Corazón, siempre dispuestos á tan caritativas obras.
Hará aproximadamente un mes, que las referidas Hermanas ampararon también á una desgraciada joven, digna de la paternal solicitud de aquellas religiosas, tan apreciadas de estos vecinos por sus virtudes e inagotable caridad.
Las bendiciones del cielo y el sincero aplauso de buena voluntad son el premio merecido por los Hermanos de San Juan de Dios que ayer dieron albergue a setenta vecinos azotados por la inundación, y hoy se compadecen y consuelan á los infelices huérfanos de aquel desgraciado que, según hemos dicho, pereció en el cauce del Llobregat" (1)
También los Hermanos de San Juan de Dios y las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús fueron los primeros en socorrer a los heridos del aparatoso accidente ferroviario ocurrido a la altura de los hospitales psiquiátricos en la noche del día 23 de mayo de 1934, cuando dos trenes chocaron frontalmente registrándose un triste balance de doce muertos y dieciocho heridos. Y así podríamos seguir refiriendo otros aconteceres.
De ahí que no fuera de extrañar que todo el pueblo acudiera masivamente a las puertas del manicomio cuando el viernes, 6 de abril de 1934, " a las dos de la tarde aproximadamente, llegó de Barcelona un tanque y un furgón del servicio de incendios para localizar un pequeño foco que se había declarado en el cielorraso del Manicomio por efecto de haberse desviado el fuego de la chimenea de una estufa.
Empezaban a arder las vigas cuando llegaron los bomberos y con pocos esfuerzos lograron extinguirlo rápidamente" (2)
Pocos días después se hizo público que " El prior del sanatorio ha dado órdenes para que sea manifestada su gratitud al pueblo, que acudió en masa al benéfico establecimiento cuando las campanas dieron la señal de fuego.
Las pérdidas no tienen importancia, y el público no tuvo ocasión de intervenir; pero a pesar de llover copiosamente en aquellos instantes, se congregaron varios cientos de samboyanos, dispuestos a ofrecer sus servicios. Las autoridades, también acudieron." (3)
(1) " La Vanguardia" , 1 de febrero de 1898. Página 6
(2) "La Vanguardia", sábado, 7 de abril de 1934. Página 21
(3) "La Vanguardia", martes, 10 de abril de 1934. Página 23