miércoles, 7 de julio de 2010

POR VEZ PRIMERA EN LA HISTORIA, 800 ENFERMOS MENTALES DE SAN BAUDILIO DE LLOBREGAT, PEREGRINARON AL MONASTERIO DE MONTSERRAT (OCTUBRE 1967)

Hno. Ramón Ferreró, Dr. Juan Sabaté, Hno. Francisco Sola y el Abad de Montserrat, Dom Cassià M. Just. (Foto: Joan Vendrell Campmany)
Autorización del Obispado de Barcelona para esta Peregrinación.
(Fons Documental David Vendrell i Llauradó)

El día 6 de setiembre de 1967, el Abad de Montserrat, dom Cassià M. Just, recibió a una representación del Patronato Local Pro Rehabilitación Social del Enfermo Mental, del Sanatorio Psiquiátrico de Nuestra Señora de Montserrat, de San Baudilio de Llobregat (actual Sant Boi de Llobregat), formada por el Superior de aquella institución, Hno. Francisco Sola Pagola; los psiquiatras doctores Juan Sabaté y Hno. Ramón Ferreró; y Joan Vendrell Campmany, vocal de Prensa y Propaganda.
Los comisionados expusieron al abad la precaria situación del enfermo mental en España, y el abandono, olvido y desprecio de que ha sido objeto por parte de la sociedad. Se le informó también de los fines del Patronato, de reciente creación -- el primero de esta clase que existe en españa -- encaminados a la promoción social del enfermo mental.
De manera concisa, se le puso al corriente de las innovaciones habidas en los hospitales psiquiátricos de San Baudilio de Llobregat, considerados "sanatorios - pilotos de España", mejoras que, siguiendo las directrices de las técnicas socioterápicas, han de coadyuvar a la sociabilización del enfermo psíquico, tal como se viene realizando, con éxito, en otros países -- Francia e Inglaterra -- adelantados en la nueva asistencia psiquiátrica.
Finalmente, fue informado del deseo del Patronato de organizar una peregrinación de enfermos mentales que, procedentes de San Baudilio de Llobregat, irían a postrarse a los pies de la "Moreneta" para impetrar su intercesión.
El abad, dom Cassià M. Just se identificó inmeditamente con el espíritu de los solicitantes y vivió intensamente los problemas que se le expusieron, problemas que, originados en siglos anteriores, persistían en aquel momento, agravados por el desfase existente entre las posibilidades de asistencia y recuperación que se ofrecen a estos enfermos, con exclusión de los mentales crónicos.
Su ofrecimiento de colaboración fue espontáneo, prometiendo el abad soslayar las dificultades que podrían presentarse en los trámites de organización del peregrinaje de los enfermos, cuya iniciativa encontró muy acertada.
Fijada la fecha para el 25 de octubre, Montserrat entera dedicaría todo aquel día al enfermo mental, por lo que el Monasterio no contraería otro compromiso. Los restaurantes albergarían, en comida de hermandad a los peregrinos , a los que se les tendría una especial consideración en una palpable demostración de contribuir, en lo posible, en que se empiece a dejar sentir la presencia de los enfermos mentales fuera de las tapias de los manicomios, en sus ansias de reincorporarse a la sociedad a la que pertenecen.
La Comunidad Benedictina de Montserrat, atalaya de la cultura catalana y catapulta de los movimientos sociales más caracterizados, reclamaba una amplia información sobre los problemas de asistencia psiquiátrica, y con la finalidad de cumplir esta justa aspiración, una semana antes de acudir los enfermos en peregrinación, un equipo del sanatorio de San Baudilio iría a dialogar con los monges montserratinos, en cuyo coloquio se explayarían los temas de más palpitante actualidad.
Los comisionados agradecieron el cúmulo de atenciones que se les prodigaron durante su estancia ; el entusiasmo con que se acogieron sus sugerencias y las facilidades para poder efectuar esta peregrinación.
Y el día 25 de octubre de 1967 acudieron al monasterio de Montserrat ochocientas personas, siendo la primera peregrinación de enfermos mentales en España, que fueron recibidos por la Comunidad Benedictina presididos por el abad. Fue una jornada memorable, con asistencia a la Eucaristía, visita al camerino de Virgen, comida de hermandad, disfrute del incomparable marco de la Santa Montaña, y regreso a Sant Boi de Llobregat. Con ello se había conseguido un nuevo avance, y muy importante, en el reconocimiento de los derechos y la dignidad de las personas con enfermedad mental.
FUENTES DE CONSULTA:
"Tele/eXpres", viernes, 8 de septiembre de 1967. Sección Toda cataluña. Crónica de Juan Vendrell Campmany
"Diario de Barcelona" sábado, 9 de septiembre de 1967. Sección La actualidad en Cataluña. Crónica de J. Vendrell