martes, 19 de julio de 2016

EL 20 DE JULIO DE 1936 EN EL MANICOMIO DE SANT BOI DE LLOBREGAT


Con este post, correspondiente al tercer día del inicio de la Guerra Civil española, doy por finalizada mi aportación, en este espacio,  de lo acontecido en los tres  primeros  días de contienda fraticida en el manicomio de Sant Boi de Llobregat,de acuerdo con el   "Diario de la Revolución" que en su día escribió el Hno.  José Gorostieta Urdangarín, Superior de la comunidad de los Hermanos Hospitalarios de la Orden de San Juan de Dios del Sanatorio Frenopático Nuestra Señora de Montserrat, de Sant Boi de Llobregat.

" Día 20 de julio


Las milicias triunfantes en la capital, a quienes a última hora se dedicaron a sustraer de los cuarteles todas las armas, ya empiezan a extender su radio de acción a los pueblos, por donde pasan veloces sobre los coches requisados, encañonando sus fusiles a diestra y siniestra. El pánico cunde en todas partes de forma que nadie se atreve a salir de casa. Estamos materialmente incomunicados e ignorantes de lo que pasa en la ciudad.

En virtud de una orden de la alcaldía se requisa nuestro coche y más tarde, por el mismo procedimiento, la camioneta.

A medida que avanza el día se ponen de manifiesto los efectos del triunfo anarquista. Un enfermo que, después de grandes esfuerzos ha conseguido venir andando desde Barcelona, dice que ha visto arder las iglesias en la ciudad y ahora la tea incendiaria se extiende  rápidamente por los pueblos. Después del mediodía  están  ante nuestros ojos las llamas, pudiéndose  contar hasta cinco o seis pueblos cuyas iglesias arden a un mismo tiempo; y, como final de la jornada, le toca el turno a la parroquia del pueblo en que habitamos.

San Baudilio de Llobregat, sobre el margen derecho del río del mismo nombre, es una villa con ocho o diez mil habitantes, en su mayor parte agricultores, que viven con holgura explotando la riqueza natural de su extensa huerta; y un crecido número de trabajadores de ambos sexos, se dedican a la industraia de dos grandes fábricas que hay cerca del pueblo; una de seda en la carretera de Viladecans y otra en la parte opuesta, llamada Colonia Güell. En sentido religioso son un tanto indiferentes, cuando no hostiles; sin embargo, el señor D. Juan Serrat Farrés, que desde hace un año regenta la parroquia, gracias a sus excelentes cualidades sociales y generosidad con los pobres, se hizo querer por el pueblo, sin crearse ningún enemigo; pero con todo, no hubo un solo vecino que saliera en su defensa cuando llegó la hora de la prueba.

Habitaba en la casa rectoral en compañía de su anciano padre y del vicario don José Segalés Lahoz, donde se vieron sorprendidos por la presencia de veinte o más miliciando que, sin dejar un momento de encañonarles sus fusiles, venían por las llaves de la iglesia para quemarla, las que tomaron por la fuerza, y acto seguido le prenden fuego unos, mientras los otros practican un municioso registro en la casa, buscando armas. Como estas indagaciones diesen un resultado negativo, se conformaron por el momento con quemar la iglesia; pero más tarde fueron los mismos del pueblo quienes continuaron la obra demoledora, arrojando a las llamas una rica biblioteca, el archivo parroquial y todo cuanto encontraron en casa, incluso sus documentos de identidad personal.

Despojado de todo estos tres señores y con las vidas seriamente amenazadas, sumaron su suerte con la nuestra, refugiándose en el sanatorio, que hasta este momento no había sufrido los efectos de la barbarie.

El Sanatorio frenopático de Nuestra Señora de Montserrat, conocido vulgarmente por "Manicomio de Sant Boi", ha sido siempre el orgullo del pueblo; se trata de un manicomio fundado en el año 1854 por una junta de médicos,(1) que hasta fines del siglo pasado lo regentó con la organización adecuada a su época, viniendo después a hacerse cargo de él la comunidad de los hermanos hospitalarios de San Juan de Dios. Encomendada la dirección técnica  a afamados médicos psiquiatras, desde este momento se iniciaron una serie de reformas y nuevas construcciones  que dieron como resultado más tarde  el desdoblamiento del mismo en dos grandes sanatorios de tipo moderno: uno de mujeres, a cargo de las hermanas hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús, que en la actualidad alberga más de 1.300 enfermas; y otro de igual capacidad para hombres, que es donde hemos sido atropellados. Este se encuentra en las afueras del pueblo  en dirección norte, sobre una franja de terrenos con elevación de cinco a diez metros, y un ligero declive longitudinal, lo que ha permitido colocar la tapia exterior más baja que el plano general, oculta en frondosa vegatación, dejando el horizonte  libre para que los enfermos  reciban la impresión de una absoluta libertad, y puedan recrear  su vista con el atrayente colorido que les ofrece el valle del Llobregat. La distribución interior es de lo más moderno, semejante a un pueblo con su calle central a todo lo largo, y a los lados dos filas de pabellones independientes  con amplios jardines intermedios; son doce edificios, adaptados cada uno de ellos a determinado tipo de enfermos.

Es un establecimiento de los llamados particulares, que tiene servicios contratados con las corporaciones oficiales encargadas de la beneficiencia pública, y en él son admitidos los enfermos pobres, mediante una pensión insignificante ( como la mitad de los que cuesta en estalecimientos similares administrados por el Estado). Con nuestra modesta pero constante labor de más de cuarenta años, como enfermeros, al lado de selectos médicos especialistas, y abarcando además todo lo relacionado  con la administración, se había conseguido montar  los servicios técnicos y una organización psiquiátrica, a la altura de los mejores sanatorios de Europa, e indiscutiblemente superior a todos los restantes de Cataluña" (2)

(1) El  "Manicomio de Sant Boi", fue fundado por el Dr. Antonio Pujadas y Mayans y no por "una junta de médicos" como se dice en uno de los párrafos de estas líneas.

(2) Gorostieta Urdangarín, José. O.H. " ENTRE EL TEMOR Y LA ESPERANZA. San Baudilio de Llobregat- Barcelona-Francia. Verano de 1936". Imprenta-Instituto San José- Centro Médico  Pedagógico Profesional. Carabanchel Alto. Madrid. (s.f.)