domingo, 14 de diciembre de 2008

EL DR. ANTONIO PUJADAS Y SU DISCONFORMIDAD CON LOS ARBITRIOS MUNICIPALES QUE LE COBRABAN

Los diferentes Consistorios que conformaban el Ayuntamiento de San Baudilio de Llobregat (actual Sant Boi de Llobregat) no eran, al parecer, benevolentes a la hora de aplicar los impuestos al Instituto Manicómico de San Baudilio de Llobregat, en la época de su fundador, propietario y director, Dr. Antonio Pujadas y Mayans. La naturaleza de aquel establecimiento frenopático y los avanzados métodos asistenciales que se ofrecía a sus asilados, que no tardaron en ser reconocidos y valorados en los más prestigiosos ámbitos de la psiquiatria europea, le confirieron el merecido prestigio de que gozaba, y que a la par suponía una proyección internacional del buen nombre del municipio que lo acogía.
En todos los actos sociales que organizaba el Dr. Pujadas en su establecimiento, invitaba y no faltaban, entre otros, una representación del Ayuntamiento, siempre con su alcalde al frente. Y si bien en el aspecto social las relaciones siempre fueron fluidas y muy cordiales, en lo referido al pago de los arbitrios municipales Pujadas tuvo frecuentes problemas , mayoritariamente por disconformidad con las cantidades que le eran exigidas.
A pesar de que el Dr. Pujadas fue ciertamente un buen gestor, no es menos cierto que estuvo siempre cargado de deudas y murió pobre, tan pobre que cuando falleció sólo pudo ser amortajado con una sábana, porque su vida era su manicomio y sus enfermos, y destinaba todo el dinero que conseguía en mejorar su establecimiento, no solamente en lo referente a mejorar la asistencia de sus asilados, a renovar sus bien cuidados jardines y zonas exteriores para que los asistidos pudieran gozar de una agradable estancia, sino que también construyó unos baños árabes , el edificio Parthenón, una estátua en memoria de Pinel, y un largo etcétera. De ahí que cuando aparecía alguna factura encima de su mesa de despacho, la analizara detenidamente antes de efectuar su pago. Y en esta línea, como hemos referido anteriormente, tuvo que enfrentarse con el Ayuntamiento del municipio. A modo de ejemplo nos referiremos a un párrafo que hemos localizado leyendo una pequeña biografía que el que fuera Cronista Oficial de la Villa, Carles Martí i Vila, dedicó a D. Luís Castells y Comas, en la serie Samboyanos Ilustres, en 1955:
"Con el doctor Antonio Pujadas que, cargado de deudas y contrariedades, llevaba a término la obra científica y humanitaria de su Manicomio, tuvieron que entablar recurso contra los exagerados arbitrios municipales que les habían sido impuestos"
Otro nuevo caso lo recogemos en una publicación del propio Ayuntamiento, del año 1888, Memoria sobre la Administración Municipal de la Villa de San Baudilio de Llobregat en los ejercicios económicos de 1879 á 80 y siguientes hasta 1884 á 85. De esta publicación, de 35 páginas, extractamos el siguiente párrafo:
"Segunda.- Que con fecha 18 de octubre de 1879, comunicó la Administración económica, que había resuelto la reclamación presentada por D. Antonio Pujadas, contra la cuota que se le había señalado en el reparto del déficit de Consumos de 1878 á 1879, rebajándole de la misma OCHOCIENTAS TREINTA PESETAS NOVENTA Y UN CÉNTIMOS".
Sin embargo no sólo era el Ayuntamiento, también la Junta del Cementerio de San Baudilio de Llobregat querían sacarle tajada a Pujadas requiriéndole que pagara las obras de ampliación del cementerio porque en su establecimiento se producían más fallecimientos que en el resto del municipio. El párrafo que reproducimos, resultante de un trabajo mecanografiado e inédito de Gregorio Gutiérrez Ortolá, (1986) , titulado El cementerio Municipal de Sant Boi. Evolución histórica, dice textualmente:
"La capacidad del nuevo cementerio se hará pronto insuficiente. Un elemento no previsto en el primitivo proyecto será el causante de esa insuficiencia: los fallecidos en el manicomio. Así, el 13 de agosto de 1.872 la Junta comunica al Dr. Pujadas Mayans -- Director del Manicomio -- que debido al alto número de cadáveres de su establecimiento, creían que era de su incumbencia el costear el ensanche de un cementerio que se ha quedado pequeño. Pujadas se negará aduciendo la igualdad de derechos de los internos con respeto al resto de ciudadanos. De todas formas, contribuirá con 1.500 reales para la construcción de un osario como alternativa temporal".
Parece ser -- es una opinión personal -- que el afán y las anasias recaudatorias de nuestros sucesivos Consistorios en todos los tiempos, no obedecen a necesidades económicas. Es sencillamente para respetar y perpetuar una antigua tradición . Impositiva y obligatoria, en este caso.

jueves, 11 de diciembre de 2008

FALLIDO INTENTO DEL DR. PUJADAS DE CONSTRUIR UN MANICOMIO EN EL BALNEARIO LA PUDA DE MONTSERRAT

En el siglo XIX se experimentó un notable auge de concurrencia a los balnearios. Era un fenómeno sociológico moderno ligado a factores diversos, como el desarrollo económico y científico de Europa, el auge de la burguesía y el desarrollo industrial.
Las aguas de los manantiales de La Puda de Montserrat, en término municipal de Esparreguera, de la provincia de Barcelona, empezaron a utilizarse con fines medicinales en el año 1818. Al hacerse cargo de la dirección facultativa del balneario el médico Antoni Coca y Rabassa, estableció relación con un sastre de Esparreguera, Salvador Garriga, y en 1829 decidieron construir, a ambas orillas del río Llobregat, dos edificios de baños. Iniciadas las obras y concluído el plazo de un año para su terminación , se les acabaron los recursos económicos que les impedía su continuación. En consecuencia Garriga se suicidó, en 1831, y su hermano se propuso continuar las obras, asociándose con Francesc Castells y Francesc Pedrosa. De esta manera pudieron terminar los dos edificios de baños, uno en cada orilla del río Llobregat, y en 1834 ya estaban en pleno funcionamiento.
Sin embargo, durante los años 1842 y 1843 unas grandes riadas del Llobregat, no solamente inundaron por completo los edificios, sino que los arrasaron por completo.
Bullían en la mente del Dr. Pujadas las más insospechadas y atrevidas concepciones, mezclándose siempre su vocación a la patología mental, y habiendo tenido ocasión de visitar los manantiales hidro-sulfurosos de La Puda, concebió el proyecto de fundar en aquel emplazamiento un balneario a la altura de los que había visto en el extrangero, y al mismo tiempo, anexo al mismo aunque con total independencia, un manicomio modélico.
Con esta idea, un año más tarde, el 18 de octubre de 1844, Antonio Pujadas y Mayans compró los restos de los dos edificios, los terrenos y las aguas a sus anteriores enfiteutas, Pau Garriga, Francesc Castells y Francesc Pedrosa, y al año siguiente constituyó una sociedad mercantil por acciones, la "Sociedad de Aguas de La Puda". Las acciones tenían un valor de 1500 y 2000 reales.
Esta sociedad tenía previsto construir un edificio nuevo en el margen izquierdo del río, aprovechando los restos del antiguo edificio. Anunciaba en el "Diario de Barcelona" la existencia de un almacén de aguas sulfurosas de La Puda, en Barcelona, calle Escudillers número 46, en el llamado Café de los amigos, al tiempo que también vendía agua embotellada en diversos establecimientos comerciales de Barcelona.
Por aquel entonces era médico del balneario el Dr. Arnús. La sociedad se había constituído con un capital de seis millones de reales, que mayoritariamente aportó Pedro Oliva, un acaudalado comerciante y cónsul general de Grecia. Se intentó colocar frente a ella, a una persona de conocida influencia y sólida situación económica y política, el Barón de Meer, que ejercía en aquel momento el cargo de Capitán General de Catalunya, que no aceptó. Este rechazo, sin embargo , no impidió que se constituyera la sociedad con la protección y valimiento del Ministro de la Gobernación, Javier de Burgos. El Dr. Pujadas viajó seguidamente a Madrid , y en menos de 48 horas logró colocar todas las acciones.
El prestigioso arquitecto J. Oriol y Bernadet realizó el proyecto del nuevo edificio, pero no lo terminó en su totalidad, ya que los socios no pagaban con puntualidad sus cuotas y esta circunstancia fue determinante para que la sociedad quabrara. En aquel momento, el Dr. Pujadas renunció a todos los cargos que la sociedad le había confiado y se propuso fundar un establecimiento por sí mismo y sin asociarse con nadie. Y fue así como iniciaría su etapa de alienista estableciéndose en una casa de la calle de la Canuda, número 31, esquina con la de Bertrallans, en Barcelona. Empezó como Casa de Baños , pero no tardó, en 1852 en compartirla también como Casa de Curación. En su fachada habían unos medallones con las inscripciones "Baños higiénicos", "Consultas", "Neothermas", "Casa de Salud" y "Hidropatía". Serían las quejas del vecindario , molestos por los gritos de los enfermos mentales que acogía, que obligaron al Gobernador Civil de Barcelona, Melchor Ordóñez, ordenarle que en el plazo improrrogable de 24 horas, trasladara a aquellos enfermos fuera de Barcelona. Era el 10 de agosto de 1853, y al día siguiente Pujadas y los 16 enfermos mentales, salieron con destino a San Baudilio de Llobregat (actual Sant Boi de Llobregat), para establecerse en las ruínas del antiguo convento de Servitas.

martes, 9 de diciembre de 2008

DÍA INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS HUMANOS




El día 10 de Diciembre de 1948, en París, las Naciones Unidas proclamaban, con la solemnidad que requería el evento, la DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS HUMANOS.
En ella se decía, en el artículo 1, que "Todos los hombres nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros".
Han transcurrido sesenta años desde entonces, y si bien es cierto que se ha avanzado considerablemente en el respeto de estos derechos, también lo es que diariamente se violan estos mismos derechos a cientos de millones de personas, ante la indiferencia de los gobiernos y de nosotros mismos. Las guerras, las injustícias, los atentados contra la vida, la pobreza, el analfabetismo, la falta de salud, alimentación o techo, la tortura, la falta de libertad religiosa, de opinión, de reunión, el trabajo forzado, el tráfico de personas, la emigración forzosa, los ataques al medio ambiente, y así un largo etcétera, evidencían lo mucho que todavía queda por hacer.
UNA EJEMPLAR ACTUACIÓN DEL PARLAMENT DE CATALUNYA
Un caso de ejemplar actuación del Parlament de Catalunya, pone de manifiesto lo mucho que pueden hacer nuestros Gobiernos para velar por los derechos humanos de nuestros ciudadanos.
Al promover el procedimiento de incapacitación de mi hijo David, afectado de autismo de kanner, y ante la imposibilidad de poder acudir a las dependencias judiciales para ser reconocido por el Médico forense y el Juez-magistrado, por manifestar, en espacios y lugares que no le son conocidos, graves trastornos de la conducta, intentos de fuga y un largo etcétera, se solicitó, en la documentación aportada, que fuera visitado en su lugar de residencia. A pesar de los certificados médicos y psicológicos que conformaban la documentación y otras gestiones complementarias que se hicieron, la juez-magistrada se negó rotundamente a efectuar este reconocimiento en el establecimiento residencial donde es asistido mi hijo.
Naturalmente no podía denunciarla, por la sencilla razón de que no estaba obligada a efectuar el desplazamiento. Con anterioridad, sin embargo, otros usuarios del mismo establecimiento residencial, en circunstancias similares, sí habían sido visitados en sus domicilios por otros jueces, pero yo tuve la fatalidad de que me tocara una juez que no entendió que los funcionarios de Justicia están , entre otras cosas, para cumplir y hacer cumplir las Leyes, y facilitar a la ciudadanía el pleno ejercicio de sus derechos y obligaciones.
Así las cosas, puse este hecho en conocimiento de todas las instancias políticas posibles, proponiendo una modificación legislativa para evitar estas incómodas situaciones. Entendía que de ninguna manera, el desplazamiento judicial podía estar supeditado al libre albedrío del juez o jueza de turno. El Síndic de Greuges de Catalunya instó al Parlament de Catalunya a promover una modificación legislativa, que más tarde acordaron todos los Grupos Parlamentarios tras ser yo llamado a comparecer ante la Mesa de Peticiones i ampliar los motivos de mi solicitud. Posteriormente, y después de seguir todos los trámites legales, el Parlament de Catalunya, en sesión de pleno, acordó, por unanimidad de todos los presentes, más el voto por delegación, al encontrarse de baja por maternidad de una diputada de Iniciativa per catalunya-Els Verds, de aprobar una Proposición de Ley de adición de un apartado al artículo 759 de la Ley 1/2000 de 7 de enero, de Enjuiciamiento, en estos términos:
"Artículo 759. Pruebas y audiencias preceptivas a los procesos de incapacitación.
1 bis. En caso de que el presunto incapaz o sus parientes más próximos no estén en condiciones físicas o psíquicas de desplazarse a las dependencias judiciales, siempre que una de las partes lo solicite y lo pruebe mediante la aportación de un certificado médico oficial u otro medio de prueba adecuado, el Médico forense y el Juez magistrado deberán ir al domicilio de aquéllos o al lugar donde se hallen para efectuar el examen a que se refiere el apartado 1"
Esta Proposición de Ley fue remitida al Congreso de los Diputados para su debate y votación. El Gobierno de la Nación no puso ningún impedimento y, en consecuencia, desde el día 27 de mayo pasado está pendiente de su toma en consideración por el Pleno del Congreso de Diputados. De ser aprobada, supondría una modificación de una Ley estatal, de la que podrían beneficiar todas las personas con enfermedad mental y/o discapacidad que puedieran acogerse a este nuevo apartado , que les corresponde por su dignidad de personas de pleno derecho

jueves, 4 de diciembre de 2008

UN TELEGRAMA DEL DR. PUJADAS A LA REINA ISABEL II, CONMUTÓ UNA PENA DE MUERTE

A las once horas de la mañana del día 15 de julio de 1868, era puesto en capilla, en la cárcel de Barcelona, para ser ejecutado al día siguiente a la misma hora, el reo Pelegrín Enríquez, que había sido condenado a muerte por homicidio.
Personas influyentes y caritativas de la sociedad barcelonesa, conocedores de que este hombre había sufrido algunos episodios de demencia en su juventud, habían intentado, aunque en vano, que el Gobierno le conmutase la pena. Durante el juicio, los médicos que habían sido llamados a reconocer al reo por el Tribunal que lo juzgaba, habían declarado todos ellos que, cuando cometió el crimen, estaba en plenas facultades mentales. En vista de ello, el Gobierno había mandado que se cumpliese la sentencia.
Sin embargo, su joven y decidido abogado defensor, se desplazó al manicomio de San Baudilio de Llobregat (actual Sant Boi de Llobregat) y se entrevistó con el Dr. Antonio Pujadas, que accedió a visitar a su cliente, y convencido , por la visita facultativa que le hizo y por los antecedentes documentales que le fueron suministrados, de que padecía "una especie de imbecilidad antigua e incurable", se dirigió sin pérdida de tiempo al telégrafo para transmitir a la Reina Isabel II el siguiente telegrama:
"Señora: Pelegrín Enríquez , que se halla en capilla y debe ser ajusticiado mañana, es mi opinión médica que jamás ha gozado de la integridad de sus facultades mentales, y en su vista suplico a S.M. que le conmute la pena. DR. ANTONIO PUJADAS"

Tres horas más tarde de haberse expedido este telegrama, llegaba también, por conducto telegráfico, el indulto del reo. Ciertamente el dictamen del Dr. Antonio Pujadas, emitido con tanta sensillez, había tenido, a los ojos de la Reina y del Gobierno de España, más peso que el de los facultativos expertos, consignado en un informe oficial y razonado.

Y es que el Dr. Antonio Pujadas y Mayans y el Instituto Manicómico de San Baudilio de Llobregat, del que era fundador, propietario y director, tenían un reconocido prestigio, no solamente en el ámbito territorial español sino también allende nuestras fronteras.

El destacado columnista de "La Ilustración Española y Americana", editada en Madid, M. Carreras y González , escribiría del Dr. Antonio Pujadas en su edición del dia 21 de diciembre de 1873: "... posee en efecto, la ciencia y el arte, la teoría y la práctica, el talento profundo del médico y el sentido positivo del hombre de negocios; piensa bien y obra mejor, concibe como un sabio y ejecuta como un empresario; nada se oculta á su razón, nada detiene su voluntad; pertenece, en fin, á esa raza de hombres á la vez filósofos y gobernantes en quienes se adunan el idealismo y el realismo, y para los cuales la naturaleza no tiene secretos, ni la mar escollos, ni el camino de la vida obstáculos.

Agréguense á esto que es cortés en su trato, digno de sus maneras, afable sin afectación, ilustrado sin pedantería, humilde con los pequeños, altivo con los poderosos, esclavo de su palabra, fiel á sus amigos, leal con todo el mundo, desinteresado y generoso hasta la esplendidez, y se comprenderá, no sólo su gran reputación como médico, sino la general simpatía de que goza como hombre privado y como caballero".


martes, 2 de diciembre de 2008

DIA INTERNACIONAL DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD




La celebración anual del 3 de diciembre, DIA INTERNACIONAL DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD tiene por objeto sensibilizar a la opinión pública sobre las cuestiones relacionadas con la discapacidad, y movilizar el apoyo a la dignidad, a los derechos y al bienestar de las personas que padecen alguna minusvalía.
Cuando se habla de las personas con discapacidad, normalmente entenemos que son aquellas que han nacido con alguna minusvalía física, psíquica o sensorial, y desgraciadamente cada vez es mayor el número de personas que nacieron sin ninguna minusvalía y que, a lo largo de su vida, por circunstancias diversas, mayoritariamente por accidente, han pasado a engrosar el colectivo de personas con discapacidad.
Mi hijo Jordi, conoce perfectamente a estos dos colectivos afectados de discapacidad. Los que lo son de nacimiento, por ser hermano de David, que padece "autismo de Kanner", y por su participación en la Associació per a la Defensa dels Drets i la Dignitat de les Persones amb Discapacitació (A.D.P.E.R.D.) como miembro de su Junta Directiva durante una década; y los que lo son por accidente, especialmente de tráfico, por su enraízada y activa implicación en una asociación motera.
Como homenaje a este colectivo de personas discapacitadas a consecuencia de sufrir un accidente de tráfico, reproduzco textualmente un escrito de Jordi, en que sintetiza la dramática situación de una de estas personas, que vivía feliz, con ilusión y ambiciosos proyectos, y vió truncada su felicidad y la de su entorno familiar, en un solo instante. He aquí el relato.
MAÑANA ME PUEDE PASAR A MI
Hacía apenas dos días que estábamos juntos tomando un refresco en aquella terraza que tanto nos gustaba ir. Recuerdo tu cara de ilusión, al contarme tus planes de futuro. Ya lo tenías todo, tu piso que gran esfuerzo habías comprado y arreglado a tu gusto y al de Yolanda, tu mujer. Pasabas por un buen momento laboral y admiraba tu cariño y dedicación para esa mujer que llevaba en su vientre el fruto de vuestro amor. Recuerdo las bromas que te hacía, diciéndote que con este niño, ya no volverías a ser el mismo, que te iban a salir canas al ser padre y dejarías de lado estas escapadas moteras. Recuerdo que te decía que se te había acabado la moto si no le ponías un sidecar para llevar al bebé. Tu te enfadabas y me decías que nada ni nadie podría quitarte esa pasión por las motos que compartíamos, y que sabiendo que te venían años en que la moto quadaba aparcada, siempre habría un momento para poder volver a salir y disfrutar. Todo y así, me decías que valía la pena sacrificarse por ese bebé que tantas ganas tenías de tener en tus brazos.
Qué equivocado estabas, compañero. Cómo que nada ni nadie, no???.
Cierto que no contabas con aquel coche que se saltó el Stop y te arrolló para dejarte de por vida en una silla de ruedas.
Me viene a la cabeza, mi primera visita al hospital para parapléjicos en que estabas ingresado. Hice el esfuerzo más grande de mi vida, tragué saliva, y entré en tu habitación consciente de que no iba a ser fácil. Quería animarte, quería volver a bromear, quería que te sintieras bien, pero a los pocos segundos de entrar, me derrumbé al verte.
Ha sido larga y dura tu recuperación. Recuperación entre comillas, ya que ahora sólo puedes mover el cuello. Tu ya no tienes ilusión, y ves a tu hijo crecer, con la pena de no poder revolcarte con él. Tu mujer está triste, más preocupada por tu estado depresivo que por tu discapacidad. Ya no eres cariñoso con ella, de hecho ya no eres cariñoso con nadie. A menudo intentamos hacerte la vida más fácil con la ilusión de volver a verte sonreir, pero sólo encontramos en ti ausencia y malestar.
No te reprocho nada, amigo. Lo tenías todo hasta que la carretera te lo arrebató de cuajo. Ahora sólo podemos estar a tu lado maldiciendo el destino.
La historia de Toni, es una de las muchas historias que tienen para contar las mil personas que cada año padecen lesiones medulares irreversibles en España, y que a consecuencia de ello vivirán el resto de sus días postrados en una silla de ruedas. Según datos y estadísticas sacadas del Hospital de Parapléjicos, de Toledo, de estos mil casos, un 74 por ciento son causados por accidente, de los cuales casi un 50 por ciento, lo son de tráfico.
Detrás de estas estadísticas, hay sueños, ilusiones, historias de amor, y familias rotas por una fracción de segundo de mala conducta en la carretera.
En esta fecha, Día Internacional de las Personas con Discapacidad, os invito a todos a la reflexión, y a pensar que no sólo es discapacitado el que así nace, sino también lo puede ser cualquiera de nosotros, en el momento menos pensado, por culpa de una mala conducta, tanto nuestra como de otro. Que no haya más personas discapacitadas por accidentes en la carretera, depende de todos y de todas.

viernes, 28 de noviembre de 2008

BEATIFICACIÓN DEL HNO. JOSÉ OLALLO VALDÉS

El sábado, día 29 de noviembre de 2008, tendrá lugar, en la ciudad de Camagüey (Cuba) la solemne ceremonia de beatificación del Hno. José Olallo Valdés, de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, que será presidida por el Prefecto Emérito para la Congregación de las Causas de los Santos, Cardenal José Saraiva Martins.
José Olallo Valdés nació en La Habana (Isla de Cuba), el 12 de febrero de 1820. Hijo de padres desconocidos, fue confiado a la Casa Cuna San José, de La Habana, donde tres días más tarde sería bautizado. Hasta los 7 años de edad fue educado en la misma Casa Cuna, y posteriormente pasó a la Casa de Beneficencia, caracterizándose siempre por ser un muchacho serio y muy responsable. Más tarde, entre los 13 y 14 años de edad, ingresó en la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, en la comunidad del Hospital de los Santos Felipe y Santiago, de La Habana.
Como religioso Hospitalario, en abril de 1835 fue destinado a la ciudad de Puerto Príncipe ( actualmente Camagüey), para incorporarse a la comunidad del Hospital de San Juan de Dios, dedicando el resto de su vida al servicio de las personas enfermas con el carisma propio de San Juan de Dios. De enfermero ayudante, a los 25 años de edad pasó a ser el Enfermero Mayor del hospital, y posteriormente, en 1856, Superior de la Comunidad. Un dato relevante: En el transcurso de 54 años, solamente una noche se tuvo que ausentar del hospital, y fue de manera forzada, por causas del todo ajenas a su voluntad.
Vivió siempre afrontando grandes sacrificios y dificultades, pero las superó gracias a su rectitud y fuerza de ánimo. Su vida , consagrada a la Hospitalidad, no se sintió en ningún momento afectada durante el periodo de la supresión de las Órdenes Religiosas por parte de los gobiernos liberales españoles, aunque comportó también la confiscación de los bienes eclesiásticos. Desde que falleció el útimo Hermano de la Cominidad, hasta la fecha de su muerte, acaecida en 1889, se quedó completamente solo, pero siguió ocupándose, con la misma magnificencia de siempre, de la asistencia de los enfermos, fiel a su conciencia,vocación y carisma, con humildad y obediencia, noble de corazón, respetando, sirviendo y amando también a los ingratos, a los enemigos y a los envidiosos.
Durante la guerra de los diez años -- entre 1868 y 1878 -- mostró su coraje en la custodia de las personas que tenía a su cuidado, trabajando con prudencia y sin rencor en favor de toda la población en general, pero con preferencia por los más débiles y pobres, por los ancianos, huérfanos y esclavos. Tuvo que ceder forzosamente a las exigencias de las autoridades militares de convertir el Centro en hospital de sangre para sus soldados. Sin embargo no dejó, ni por un momento, de seguir acogiendo a los más necesitados de la población civil, sin distinciones de ideología, raza ni religión. En los momentos y situaciones más difíciles del conflicto bélico, a expensas de poner en peligro su propia vida, socorrió asistiendo a prisioneros y a los heridos en la contienda, sin tener en cuenta su provinencia social o política, defendiendo incluso a los que no tenían permiso del gobierno para que se les curara, y no dejándose intimidar por las amenazas ni las prohibiciones, obteniendo por todo ello el respeto y la consideración de las mismas autoridades militares. Precisamente ante estas mismas autoridades tuvo la valentía de interceder en favor de la población de Camagüey, en unos momentos muy delicados y tensos de peligro, evitando con ello una auténtica masacre civil.
Falleció el día 7 de marzo de 1889. Sus restos descansan en un monumento-mausoleo que se construyó años más tarde por suscripción popular de los habitantes de Camagüey, que expresaban reverencia y veneración hacia quien fue su admirado protector. Desde entonces, su tumba es visitada de manera contínua. Aunque fallecido, permanece siempre vivo en el corazón del pueblo, que le sigue venerando y llamando "Padre Olallo", al tiempo que su fama de santidad aumenta cada día más, de manera especial en Camagüey, que atribuye a su intercesión gracias y ayudas con mucha frecuencia.

martes, 25 de noviembre de 2008

LA EPIDEMIA DEL CÓLERA DE 1885 EN EL MANICOMIO DE SAN BAUDILIO



En el año 1885 la epidemia del cólera afligió gran parte del territorio español. Las manchas negras del mapa, muestran las zonas invadidas entre los meses de agosto y setiembre de aquel año, por aquella enfermedad diarreica infecciosa aguda, de transmisión epidémica, que se podía adquirir por beber agua o comer alimentos contaminados con la bacteria del cólera, que se transmitía por la vía fecal - oral.
Se manifestaba con vómitos y diarreas, por lo que el enfermo, al perder gran cantidad de agua y debido a la desidratación, la piel se le arrugaba, la nariz se le afilaba, los globos oculares se le retraían y la temperatura del cuerpo descendía considerablemente. La acción cardíaca se debilitaba hasta el punto de que a veces no se percibía el pulso. Seguía la supresión de orina, afonía i... el fatal desenlace.
Cuando la epidemia invadió el Manicomio de San Baudilio, los responsables del establecimiento, formado por la Junta de Accionistas que se constituyeron a la muerte del Dr. Antonio Pujadas y Mayans, ocurrida en abril de 1881, no tomaron de inmediato las precauciones necesarias y después de que en el corto espacio de tres días hubieran fallecido 51 asilados, el Gobernador Civil de la Provincia, evaluando la gravedad de la situación, consideró que la intervención sanitaria tenía que ser inmediata. Era necesaria la presencia de un ingeniero que tuviera suficiente capacidad para tratar técnicamente los problemas derivados de la inexistencia o pésimo estado de las construcciones sanitarias, puesto que, sin solucionar previamente los problemas del tratamiento y encauce del agua potable y de manera especial las aguas residuales, de lo contrario la epidemia no se podía erradicar. De muy poco servía atender a los asilados con los medios que podía ofrecer la Medicina en aquellos momentos si no desaparecía el foco que provocaba la epidemia. Para ello delegó a D. Pedro García Faria, ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, cuya fotografía encabeza estas líneas, para que interviniera ante esta angustiosa y dramática situación.
Una de las primeras medidas fue trasladar a 310 enfermos mentales, que todavía no se habían contagiado, a una casa conocida por Can Soler, en el vecino municipio de Santa Coloma de Cervelló, acondicionada y cedida generosamente por su propietario, D. Eusebio Güell.
Cinco días tardó el Sr. García Faria en tapiar los lugares insalubres, desinfectándolos con ácido sulfuroso y una solución de sublimado corrosivo en una proporción de 2 por 1000. Al sexto día, el Gobernador Civil declaró controlada la epidemia en el Manicomio.
La gravedad de esta situación, ocupó amplios espacios en los periódicos de la época, a nivel estatal, hasta el punto de que el Padre Benito Menni, que se encontraba el Ciempozuelos (Madrid), donde había fundado un manicomio para hombres , a cargo de los Hermanos de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, y otro para mujeres, a cargo de la Congregación de las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús, dirigió un telegrama y una carta desde aquel municipio madrileño al Gobernador Civil de Barcelona, con fecha 15 de octubre de 1885, ofreciendo el número de Hermanas y Hermanos necesarios para toda la asistencia de coléricos del Manicomio de San Baudilio, matizando " cada Corporación a las personas de su propio sexo, como lo hemos venido haciendo en este y en muchos pueblos invadidos en diferentes provincias". El Gobernador Civil le envió un telegrama, dos días más tarde, mostrándose muy agradecido por su interés, pero informándole que de momento no era necesario por " haber mejorado visiblemente el estado sanitario de aquel manicomio". Aquí conviene recordar que el Padre Benito Menni tardaría todavía diez años en comprar y hacerse cargo del Manicomio de San Baudilio de Llobregat ( 25 de setiembre de 1895).
Una vez finalizada su tarea y desaparecido el foco epidémico, D. Pedro García Faria se reincorporó a su puesto de trabajo que tenía en Barcelona. El Gobernador Civil quiso demostrar su satisfacción y agradecimiento hacia el técnico que le había representado satisfactoriamente en las actuaciones y obras realizadas en el Manicomio de San Baudilio, y para ello envió con fecha 26 de octubre un telegrama al Ministro de Fomento y al Director General de Sanidad, en estos términos : "Llego del Manicomio de San Baudilio donde la epidemia ha terminado, lleno de admiración hacia el Ingeniero de Caminos D. Pedro García Faria, mi delegado especial, cuyos relevantes servicios reconocidos por todos rebasan los límites de lo ordinario mas sin perjuicio de promover en su día expediente para la concesión de la Cruz de Beneficiencia sobradaente ganada, me permito indicar a V.E. sería conveniente hacer saber el comportamiento verdaderamente heroico a este dignísimo".

En la Real Orden de 3 de noviembre de 1885, publicada en la Gaceta de Madrid, del día 8, recogía que "veinticinco asilados fallecían diariamente en el Manicomio a consecuencia de la epidemia colérica; mientras la Junta de Sanidad vacilaba en la designación del que debía ir á implantar las prescripciones sanitarias; el Sr. García faria, Vocal de dicha junta, se ofreció espontáneamente, y fué tan provechoso el servicio que prestó, que á los seis días de poner en práctica una desinfección rigurosa y cuantas otras medidas se habían ordenado, deesapareció la mortaldad". Consecuentemente, "S.M. el Rey se ha enterado con satisfacción de los extraordianarios servicios... " "La conducta de este funcionario, que espontáneamente se ofreció en los momentos de mayor peligro a realizar personalmente cuanto fuera necesario para salvar a los asilados, y que á este fin ha ejecutado actos humanitarios que pueden calificarse de heroicos, merece recompensas que en su día serán otorgadas; pero, en tanto que esto llega, es voluntad de S.M. que se le den las gracias en su nombre, publicándose esta resolución en la Gaceta de Madrid para honra y satisfacción del interesado y del Cuerpo á que pertenece".