El Padre Benito Menni, sentado, en el centro de la imagen
En la amplia bibliografía existente de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, no se relacionan las discrepancias habidas en su momento, entre el Hermano Gervasio Navarro Gámir y el Padre Juan María Ayúcar, con el Padre Benito Menni.
En su día, tuve acceso, en los archivos del actual Parc Sanitari Sant Joan de Déu, a unas hojas que son una pequeña parte de los escritos del Hno. Gervasio Navarro Gámir, referidos a los primeros años transcurridos después de hacerse cargo del Manicomio de San Baudilio de Llobregat, tratando de temas como la Sociedad "La Salud", los contratos con las diferentes Diputaciones Provinciales, las campañas de difamación que algunas Hermanas emprendieron contra algunos Hermanos con motivo de lo acaecido en el Capítulo de 1903 y la separación o división del Manicomio de San Baudilio que se prolongó durante mucho tiempo, entre otros contenidos. Estas hojas no están publicadas y tienen la condición de material confidencial, por lo que, al no estar permitida su divulgación, obviamente no voy a referirme a su contenido, pero sí que comentaré las principales discrepancias habidas a que me he referido en el primer párrafo de estas líneas.
LAS DISCREPANCIAS CON EL HNO. GERVASIO NAVARRO GÁMIR
Las discrepancias entre el Hno. Gervasio Navarro Gámir y el Padre Benito Menni representan uno de los episodios de tensión interna más significativos en los inicios de la restauración de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios en España a finales del siglo XX.
Anque ambos compartían el objetivo de revitalizar la Orden, sus personalidades y visiones estratégicas chocaron en puntos clave, generando una tensión que marcó los primeros años de la institución.
Las desavenencias no eran de fe, sino de método, autoridad y prioridades operativas.
El Padre Benito Menni tenía una visión expansiva y audaz. Quería fundar centros rápidamente, incluso si los recursos eran escasos, confiando plenamente en la providencia y su capacidad de gestión.
El Hno. Gervasio Navarro era más prudente y conservador. Prefería consolidar las obras existentes y asegurar la formación de los Hermanos antes de embarcarse en nuevos proyectos. Temía que un crecimiento demasiado rápido comprometiera la calidad de la asistencia y la vida espiritual.
El Padre Benito Menni tenía un carácter enérgico y una visión de expansión rápida, ejerciendo un liderazgo centralizado y riguroso.
El Hno. Gervasio Navarro, por su parte, abogaba por una mayor autonomía de las comunidades locales y una gestión más participativa.
El Padre Benito Menni era conocido por su carácter fuerte, decidido y, en ocasiones, autoritario. Como restaurador enviado por el General de la Orden, sentía la presión de reconstruir todo desde cero.
El Hno. Gervasio Navarro era más cauteloso, para evitar deudas que pusieran en peligro la estabilidad de la comunidad.
Aunque ambos eran estrictos, el Hno. Gervasio Navarro ponía un énfasis muy particular en la observancia comunitaria y la vida contemplativa dentro del hospital, mientras que el Padre Benito Menni priorizaba la acción hospitalaria y la respuesta a lasnecesidades sociales urgentes de la época, especialmente en psiquiatría y atención a niños con raquitismo.
El Padre Benito Menni creía en la obediencia absoluta y en la unificación de criterios bajo su mando directo para asegurar la supervivencia de la Orden en un entorno polítioc hostil.
El Hno. Gervasio Navarro sentía que el control del Padre Benito Menni era excesivo y que limitaba la iniciativa de los Hermanos en los centros individuales.
Existía entre ellos una diferencia notable en la interpretación de la disciplina religiosa.
La queja del Hno. Gervasio Navarro: Argumentaba que los traslados constantes impedían que los Hermanos establecieran raíces y estabilidad en sus comunidades, afectando la calidad del cuidado y la paz interna.
La discrepancia escaló a un nivel institucional, y el Hno. Gervasio Navarro llegó a encabezar un grupo de Hermanos que presentó quejas formales ante la Curia General en Roma y ante las autoridades eclesiásticas locales.
El Hno. Gervasio Navarro veía en el Padre Benito Menni a un lider que no escuchaba sugerencias.
El Padre Benito Menni veía en las críticas del Hno. Gervasio Navarro una falta de espíritu de obediencia y una amenaza a la unidad necesaria para la restauración de la Orden.
Esta tensión "maestro - discípulo" pero conflictivo, terminó en un distanciamiento. El Hno. Gervasio Navarro llegó a separarse de la obediencia directa del Padre Benito Menni en ciertos periodos, buscando una autonomía que permitiera desarrollar su propia visión de la hospitalidad, más centrada en la vida interna y la formación.
Este enfrentamiento no fue sólo verbal, tuvo repercusiones drásticas. Debido a la imposibilidad de reconciliar ambas visiones, el Hno. Gervasio Navarro terminó por abandonar la Orden de San Juan de Dios. Tras su salida fundó una nueva congregación: los Hermanos de San José, aunque su camino posterior fue complejo y lleno de dificultades personales, mientras que a pesar de las críticas, el modelo del Padre Benito Menni prevaleció, permitiendo una expansión sin precedentes de centros hospitalarios en España, Portugal y América Latina.
A pesar de estas diferencias, la historia de la Orden reconoce que ambos fueron necesarios. El empuje del Padre Benito Menni permitió la expansión física, mientras que la visión del Hno. Gervasio Navarro ayudó a asentar las bases espirituales y la identidad del Hermano hospitalario en el contexto español.
LAS DISCREPANCIAS CON EL PADRE JUAN MARÍA AYÚCAR
Las principales discrepancias entre el Padre Juan María Ayúcar y el Padre Benito Menni, se centraron en la visión sobre la gobernanza y la estructura interna de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios tras su restauración en España.
Los puntos de conflicto más destacados fueron:
El Padre Juan María Ayúcar defendía una mayor autonomía para la provincia española, mientras que el Padre Benito Menni, como restaurador enviado por la Santa Sede, aplicaba una política de fuerte centralización y dependencia directa de la Curia General.
Existían tensiones respecto al rigor de la vida religiosa. El Padre Benito Menni impulsó una observancia muy estricta de las reglas, lo que generó roces con algunos sectores de la Orden que el Padre Juan María Ayúcar representaba, quienes preferían una adaptación distinta a la realidad social española de la época.
Aunque ambos impartían la misión asistencial, hubo diferencias en cómo integrar o coordinar la nueva Congregación de Hermanas Hospotalarias del Sagrado Corazónde Jesús, que había fundado el Padre Benito Menni, con las estructuras ya existentes de los Hermanos de San Juan de Dios.
Estas desavenencias, sumadas a otras intrigas internas, culminaron en procesos canónicos que llevaron a la dimisión del Padre Benito Menni como Superior General de la Orden de San Juan de Dios en el año 1912.








