lunes, 3 de junio de 2024

RECORDANDO AL HNO. RICARDO BOTIFOLL RIU, DE LA ORDEN HOSPITALARIA DE SAN JUAN DE DIOS EN EL 23 ANIVERSARIO DE SU FALLECIMIENTO.


 Hno. Ricardo Botifoll Riu, de la Orden Hospitalaria 
de San Juan de Dios.

El próximo jueves, día 6 de junio, se conmemora el 170 aniversario de la inauguración oficial del Instituto Manicómico de San Baudilio de Llobregat, y el siguiente, día 7, se cumple el  23 aniversario del fallecimiento del Hno. Ricardo Botifoll Riu, de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios.

Atendido que en el transcurso de los últimos años ya he ido  dando amplia información del acontecimiento  inaugural del Instituto Manicómico de San Baudilio de Llobregat en este mismo blog histórico, en esta ocasión, para no resultar tan repetitivo,  dedicaré el espacio para recordar la interesante trayectoria  del  Hno. Ricardo Botifoll Riu, religioso de la Orden Hospitalaria  de San Juan de Dios  y médico misionero hospitalario.

Nacido en Barcelona el 15 de febrero de 1917 ingresó en la Orden siendo ya licenciado en Medicina en noviembre de 1948, después de ejercer durante siete años como médico interno en un sanatorio antituberculoso.

Una vez efectuada su profesión religiosa, y ejercer diversos cargos, entre ellos en el Sanatorio Psiquiátrico de Sant Boi de Llobregat,  y estando en la Curia de Roma, en 1960 fue trasladado  unas semanas en Agadir (África), a consecuencia de haberse producido un gran terremoto, para poder prestar su ayuda y conocimientos como sanitario.


En el año 1966 se fundó la primera misión de la Provincia Canónica de San Rafael, siendo destinado  en Lunsar (Sierra Leona), a la que se incorporó ejerciendo el cargo de Superior y Director, permaneciendo  hasta que en 1996 regresó a España para ser atendido a consecuencia de su débil estado de salud, agravado por una fractura del fémur que le incapacitaba  para poder desarrollar su labor misionera hospitalaria. Es de destacar que los treinta años de permanencia  en Lunsar  fue de una actividad muy intensa y de una fecundidad extraordinaria, habiendo días que visitaba a un centenar de personas, especialmente niños, y  así lo reconocieron las mismas autoridades de aquel país  al investirle, el 8 de abril de 1989, junto con el Hermano José María Pérez, Jefe Honorario de la Tribu de Sierra Leona. Curiosamente no dejó de ser un honor atendido que, según la costumbre africana, esta distinción no se concede a una persona blanca.

Con la fractura ósea fue trasladado  al Hospital de Manresa, donde le operaron  pero, a partir de entonces, fue declinando su estado de salud .

El 19 de marzo del año 2000, en la capilla del Hospital de San Juan de Dios, de Zaragoza, en el transcurso de la Eucaristía  presidida por el Superior General Padre Pascual Piles, que en aquella fecha estaba realizando la visita canónica  general de la Provincia, coincidió con la celebración del 50 aniversario de su consagración religiosa, acompañado  de familiares y Hermanos de otras comunidades.

La radicalización de su servicio a las personas enfermas, la estrecha sensillez de su vida, así como su estilo de auténtica humildad, le hicieron ganar el respeto y la admiración  tanto de los Hermanos como de cuantos colaboradores tuvieron ocasión de conocerle. Fue un eminente historiador y escritor. 

Falleció en el Hospital de San Juan de Dios de Zaragoza el día 7 de junio de 2001, a los 84 años de edad y 52 de vida consagrada. Celebró su funeral el Padre General de la Orden, fray Pascual Piles.


Hermanos de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios en el Hospital de Mabesseneh, Lunsar. Sierra Leona. (Año 1966)

De izquierda a derecha: Hno. Rafael Perelló, Hno. Ricardo Botifoll, Hno. Emilio García y Hno. Jesús Mª Goñi.



 

martes, 14 de mayo de 2024

EL PSIQUIATRA RAFAEL HERRERA VALENCIA, DIRECTOR DEL HOSPITAL PSIQUIÁTRICO DE SANT BOI DE LLOBREGAT ENTRE LOS AÑOS 1981 Y 1990, TIENE UNA PLAZUELA DEDICADA EN EL PUERTO DE SANTA MARÍA ( CÁDIZ )

                     
  Dr. Rafael Herrera Valencia


El alcalde de Puerto de Santa María, Germán Beardo, en el acto inaugural de la plazuela dedicada al Dr. Rafael Herrera Valencia.

El alcalde de El Puerto de Santa María  (Cádiz), Germán Beardo ha inaugurado recientemente la  Plazuela Rafael Herrera Valencia, en recuerdo del psiquiatra Dr. Rafael Herrera Valencia, que fue uno de los principales artífices de la reinserción psiquiátrica en El Puerto de Santa María  y en España, tratando a miles de personas enfermas y siempre proporcionando su apoyo a sus familiares.

Este acto ha nacido de la iniciativa popular, representada por Juan de Dios Sánchez Arenas y por su familia, amigos, compañeros, pacientes y vecindario, para que fuera reconocida su solidaridad y la extraordinaria labor realizada por este psiquiatra. La propuesta había sido aprobada por la junta de Gobierno Local para  " un trabajador incansable, hombre sabio, colaborador y organizador con unas capacidades didácticas inusuales".

Rafael Herrera Valencia, nacido en Sevilla y fallecido el 18 de octubre de 2009 a los 62 años de edad, fue pionero en la reforma del Tratamiento de la Salud Mental a nivel nacional, cambiando el método y la atención de las personas enfermas, creando los Centros de Día y formando a los psicoterapeutas para estudiar al paciente en su totalidad.

Sus hijos Carlos y Rafael han descubierto, junto al primer edil de la ciudad, la placa de la coqueta plazuela rodeada del conocimiento de los libros que ahora lleva su nombre, "  para que ningún portuense olvide su labor, compromiso y sensibilidad  para avanzar en la asistencia de las personas con enfermedad mental y en la psiquiatría penitenciaria".

En consecuencia El Puerto de Santa María rinde de este modo, a título póstumo, merecido tributo  a su excepcional trabajo , " que permitió  que con la reinserción psiquiátrica se cerraran manicomios  y se dejara atrás el estigma que perseguía a los enfermos para integrarlos dentro de la sociedad a la que pertenecían".

Desde su Sevilla natal  se trasladó a El Puerto de Santa María  para trabajar en el hoy  desaparecido  Hospital Psiquiátrico  Nuestra Señora de la Paz.

Fueron precisamente sus cualidades profesionales y humanas las que propiciaron que al poco tiempo de llegar a Barcelona, accediera, a finales de 1981 a la dirección del Hospital Psiquiátrico de Sant Boi de Llobregat, donde permaneció en el cargo hasta mayo de 1990, iniciando una profunda reforma distribuyendo a  los enfermos  en distintos pabellones, ancianos, enfermos agudos, semi agudos, crónicos, etc., atendido que hasta entonces estaban todos mezclados.

El Govern de la Generalitat de Catalunya lo llamó para la reforma psiquiátrica en Catalunya, y participó de manera destacada en la elaboración de la nueva doctrina para la atención de los enfermos mentales, iniciando de esta manera la reforma en el tratamiento de la Salud Mental en España.

A su regreso a El Puerto de Santa María  ejerció como coordinador  del Ambulatorio  de Salud Mental, que estaba situado en el antiguo Hospital de San Juan de Dios, y que posteriormente se trasladaría  a la calle Palacios. Formó a los psicoterapeutas en distintos seminarios, así como a estudiantes de MIR en el Hospital de Puerto Real.

Antes de ir a Barcelona, se había separado de su primera esposa, y en la Ciudad Condal conoció a la que sería su segunda esposa, Cristina Rosales, trabajadora social  con especialidad en Psiquiatría  y su más directa colaboradora , quien le acompañó  en su labor profesional hasta su fallecimiento.


Hospital Psiquiátrico de Sant Boi de Llobregat, donde el Dr. Rafael Herrera Valencia ejerció el cargo de director desde finales de 1981 hasta mayo de 1990.
 



lunes, 6 de mayo de 2024

UN PERRO DE TERRANOVA VIGILABA EL INSTITUTO MANICÓMICO DE SAN BAUDILIO DE LLOBREGAT Y A LAS PERSONAS ASILADAS, EN EL AÑO 1855.


Perro de Terranova

Cuando el  Dr. Antonio Pujadas y Mayans inauguró oficialmente, el día 6 de junio de 1854 el Instituto Manicómico de San Baudilio de Llobregat, tuvo especial interés en proyectarle una imagen muy alejada  de recinto carcelario que, por lo general, ofrecían los hospitales psiquiátricos en aquellos tiempos.

Sin embargo he tenido ocasión de conocer un hecho ciertamente  muy curioso en una prestigiosa publicación médica, y que por considerarlo de interés, me permito reproducirlo textualmente.
 
" En San Baudilio existe  un hermoso perro de Terranova, que es la admiración  de las gentes. Guarda el establecimiento; apenas entra en él un nuevo pensionista, lo examina y reconoce atentamente. Cuando le ha tomado, por decirlo así, las filiaciones, si algún día en un arrebato  de enajenación mental, trata de burlar la vigilancia de los enfermeros, se le pone delante y, sentándole ambos pies delanteros sobre las espaldas, con su ademán severo y sus gruñidos, dijérase que le reprende por su arrebato; noche y día es un constante centinela, y como es consiguiente, es querido de todo el mundo"

Cita extraída  de Guarda Patudo, publicado en el "Semanario Médico Español ", número 46, de fecha 7 de junio 1855.

Curiosamente, esta fecha corresponde al día siguiente de cumplirse el primer aniversario de la inauguración oficial  del Instituto Manicómico de San Baudilio de Llobregat, que, a finales del mes de junio de aquel año de 1855, tenía registradas a 47 personas asiladas.


Puerta principal de entrada  del Instituto Manicómico de San Baudilio de Llobregat en sus primeros años. (La Ilustración Española y Americana. Año 1873)

jueves, 11 de abril de 2024

UN BAUL EXTRAVIADO EN EL VAPOR " CATALUÑA ", QUE CONTENÍA ALHAJAS Y VALORES POR UN IMPORTE DE 5.000 PESETAS, FUE A PARAR AL MANICOMIO DE SAN BAUDILIO DE LLOBREGAT (AGOSTO DE 1895)

El vapor "Cataluña".

Copio textualmente la noticia, aparecida en el periódico barcelonés La Vanguardia, correspondiente a su edición del día 12 de agosto de 1895, en su página 2:

" Ha sido recuperado en el manicomio de San Baudilio de Llobregat un baul que al verificarse la descarga del vapor Cataluña, se extravió y fue á parar á dicha casa de orates.

El baul pertenecía á la esposa del mayordomo del capitán general  de las islas Canarias, y contenía alhajas y valores cuyo importe total asciende a 5.000 pesetas".
 

viernes, 22 de marzo de 2024

LOS CAÓTICOS 14 AÑOS DEL MANICOMIO DE SAN BAUDILIO DE LLOBREGAT, DESDE EL FALLECIMIENTO DE SU FUNDADOR, DR. ANTONIO PUJADAS Y MAYANS HASTA LA LLEGADA DEL PADRE BENITO MENNI. ( 1881 - 1895)


 El diario La Crónica, de Huesca,  que en su edición del lunes, 9 de noviembre de 1885,  refiere, en su portada,  la campaña del Gobernador de Barcelona, para moralizar y reformar el Manicomio de San Baudilio de Llobregat, entre otros.

Siempre he tenido curiosidad de conocer la situación del manicomio de San Baudilio de Llobregat en el transcurso de los catorce años transcurridos desde el fallecimiento de su fundador, propietario y director, Dr. Antonio Pujadas y Mayans, ocurrida el día 28 de abril de 1881 y la llegada del Padre Benito Menni, con las primeras comunidades de Hermanos de San Juan de Dios y Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús, para hacerse cargo de aquel grandioso establecimiento, después de haberlo adquirido el día 20 de agosto de 1.895 por un millón de pesetas.

Remontándonos al inicio, nos situamos en el día 6 de junio de 1854, fecha de la inauguración oficial del Instituto Manicómico de San Baudilio de Llobregat por su fundador. propietario y director, Dr. Antonio Pujadas y Mayans, establecimiento modélico que, de inicio, tenía muchas vacantes al estar sobredimensionado. El talante humano del Dr. Pujadas le llevó, en 1870,  a negociar con distintas Diputaciones Provinciales, la provisión de un número determinado de plazas para enfermos indigentes, ofreciendo su asistencia a precios de beneficencia.

La presencia y condición de estas personas enfermas procedentes de distintos lugares de España supuso un descrédito para la institución y un empobrecimiento de la asistencia, con la deserción paulatina de enfermos pensionistas, reduciéndose consecuentemente los ingresos económicos y aumentando considerablemente la cronicidad de los pacientes asilados, produciéndose una caída radical  en la tasa de recuperaciones y un progresivo descenso  de la institución  al custodialismo, abocando  el establecimiento a la quiebra.

Para tratar de salvar aquella institución, el Dr. Pujadas propuso su venta a la  Diputación Provincial de Barcelona, que rechazó la  oferta, al igual que el Padre Benito Menni, que no pudo aceptarlo por no disponer en aquellos momentos del elevado número de Hermanos de San Juan de Dios que requería el establecimiento. En aquella fecha todavía no había fundado la Congregación de Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús, que lo sería el 31 de mayo de 1881, un mes más tarde del fallecimiento del Dr. Pujadas.

Los últimos tiempos del Dr. Pujadas fueron ciertamente muy  dramáticos, llegando un día incluso a faltar el  suministro del pan para las personas asiladas.

A la muerte del Dr. Pujadas el establecimiento pasó a ser gestionado por varias Juntas Administrativas, ajenas por completo a la Psiquiatría . Y es aquí donde  intuyo las penurias sufridas por las personas enfermas asiladas, carentes de todas sus necesidades sanitarias y alimenticias, atendido que aquellos acreedores es de fácil suponer que los ingresos económicos obtenidos, en lugar de revertir en una mejor asistencia de los enfermos, iban a parar directamente  a sus bolsillos, para resarcirse de las cantidades que no llegaron a cobrar con el fallecimiento del Dr. Pujadas.

La dirección médica del Dr. Rafael Rodríguez Méndez, que ejercía el cargo en vida del Dr. Pujadas,  desde el año 1878, le llevó a dimitir al no poder imponer su criterio médico a los nuevos administradores. Un hecho ya de por si, muy significativo.  Le sucedieron el Dr. Baldiri Net, Caballero y finalmente Arutur Galcerán, que se hizo cargo de la dirección del Centro a causa de la grave epidemia  de cólera que requirió la intervención de las autoridades sanitarias. Su dirección se extendió hasta 1895, año en que el establecimiento psiquiátrico fue vendido por los actuales propietarios, Benito Adroer y Pedro Serra, al Padre Benito Menni, pasando a ser gestionado desde aquella fecha por la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios.

LO QUE PUBLICÓ EL DIARIO LA CRÓNICA.

" Dice El Diario de Huesca en su número del 7 del actual que el Gobernador de Barcelona no ha abandonado todavía la campaña empezada para moralizar y reformar el Manicomio de San Baudilio de Llobregat, y que, según parece, cada día se descubren nuevas tropelias  cometidas por algunos individuos de la pasada Junta Administrativa.

¿ A qué fueron los representantes de la Diputación de Huesca a San Baudilio en el último verano?. Si fueron de su peculio particular, transeat; pero si el viaje  fue costeado de fondos provinciales, desde las columnas de La Crónica  le pedimos cuenta de la comisión  que llevaron, la cual por todo resultado fué de gastar y no hacer cosa de provecho. Afirmamos esto  con tanta seguridad  porque el diario local, que nos dió cuenta de la salida  y vuelta de la bendita comisión, nada nos ha dicho  de las gestiones que practicó y defectos que observara en el interior de aquel Establecimiento". (1)

(1)  La Crónica . Huesca. Lunes, 9 de Noviembre de 1885. Año I. Núm. 136.  portada.

El primer párrafo, ya es suficientemente significativo de lo debía de ocurrir en el interior del recinto del Instituto Manicómico de San Baudilio de Llobregat en aquellas fechas. Tenía que ser terrible para los infelices asilados.

jueves, 29 de febrero de 2024

JOSEP ELIAS BASCA ,"EL NINYO" Y SU RELACIÓN CON EUSEBI GÜELL Y ANTONI GAUDÍ

 


Josep Elias Basca,"El Ninyo".


Josep Elias Basca, "El Ninyo", empresario del mundo de la restauración, el espectáculo y el transporte, compró en el año 1877 el local de su antiguo patrón, en Sant Boi de Llobregat,  lo reformó a fondo y le cambió el nombre de Cafè del Centre por Cafè Restaurant Casa Elias, convirtiéndolo en un referente en toda la comarca del Baix  Llobregat, siendo conocido con el nombre de Cal Ninyo.

Más tarde se hizo cargo del Ateneu Unió, perteneciente a la recién creada Colonia Güell, en el vecino municipio de Santa Coloma de Cervelló, en que, además, efectuaba el transporte de mercancías de la fábrica que en aquel municipio tenía el empresario Eusebi Güell. Con carros transportaba los tejidos de la fábrica de la Colonia Güell a Barcelona.


Factura de fecha 30 de septiembre de 1913, por el transporte de dos carros de ladrillos de Barcelona a la Colonia Güell y por un servicio de tartana a Sant Boi de Llobregat para Antoni Gaudí. Con anotación de recibida la cantidad de 32 pesetas por José Elías y conformado por Antoni Gaudí ( Archivo: David Agulló).

Con otros socios, Josep Elias inició el servicio de transporte de viajeros, desde la Colonia Güell, de Santa Coloma de Cervelló, hasta la estación ferroviaria de RENFE de Cornellá de Llobregat, pasando por Sant Boi de Llobregat bordeando el muro del manicomio, y en este servicio ofrecía los desplazamientos  a Eusebi Güell y a Antoni Gaudí que llegaban siempre a la Colonia Güell con una de estas tartanas, conducida por el hijo de Josep Elias, el primero para acudir a su fábrica textil  y el segundo a la iglesia y demás edificios que construía  en la Colonia Güell.

Portada de la tesis " Gaudí i els jardins de l'antic "manicomi de Sant Boi de Llobregat"", de David Agulló i Galilea, arquitecto por la Escola Tècnica Superior d'Arquitectura del Vallès. Universitat Politècnica de Catalunya, calificada con Cum Laude,  en que pone de manifiesto que este fue un espacio de experimentación arquitectónica donde se anticipan obras como la Casa Milà, la cripta de la Colonia Güell, la Sagrada Familia y el Park Güell, al estar repleto de simbología vinculada al texto del Apocalipsis  de San Juan y dedicada a la Virgen de Lourdes. Esta obra sintonizaría también con el universo mental y espiritual de Antoni Gaudí. El pensamiento de Jacint Verdaguer  vinculado personalmente e ideológicamente a Antoni Gaudí, se hace también presente en este enigmático jardín  del antiguo manicomio de Sant Boi de Llobregat.





sábado, 10 de febrero de 2024

EL PERIODISTA ANGEL MONTOTO FINGIÓ UNA ENFERMEDAD QUE LE PERMITIÓ INGRESAR EN EL MANICOMIO DE SANT BOI DE LLOBREGAT PARA ESCRIBIR UN REPORTAJE, Y LUEGO TUVO SERIAS DIFICULTADES PARA SALIR DE AQUEL ESTABLECIMIENTO.


 Acto de homenaje  a Ángel Montoto, en el Ateneo de Mahón, 
en mayo de 2015.

He seguido al aristócrata, escritor y actor José Luís de Vilallonga, que, en el transcurso de la Guerra Civil española, en su función de alférez del ejército faccioso, dejó escrito su testimonio  de la ocupación franquista de Sant Boi de Llobregat, el día 25 de enero de 1939:  " Los locos del manicomio andan sueltos y semidesnudos por los campos. Los legionarios del general Yagüe los cazan a tiros como si fueran conejos".

En un artículo referido a " La "Connexió" menorquina de Vilallonga," (1), explica textualmente "Una mañana vino a verme a mi casa, sin previo aviso, un tal Ángel Montoto, (2) un muchacho de no más de treinta años vestido con tejanos y camisa vaquera, una indumentaria que en París  todavía resultaba bastante inhabitual. Se presentó como periodista independiente. Más tarde pude comprobar que lo era realmente y además de los buenos. También pude comprobar  " no fui el único" que estaba loco. Loco como una cabra. En cierta ocasión le pidieron  un reportaje sobre el manicomio de Sant Boi, una lúgubre institución  sita al otro lado del río Llobregat. Como resultaba  difícil conseguir  permiso para que le dejaran pasar unos días en el interior del manicomio, Montoto, de acuerdo con su mujer y un médico amigo, se hizo ingresar en el psiquiátrico para que le pusieran bajo observación. Al cabo de una semana y tras haber hecho llegar a la redacción del periódico una serie de fotografías espeluznantes, Montoto  pretendió marcharse del manicomio tal y como había venido. Dos enfermeros lo detuvieron  en el momento que cruzaba el portalón de salida  y como se puso violento  lo encerraron en una celda  debidamente acolchada.  Su mujer  que lo esperaba  de vuelta en casa  aquella noche, al no verle llegar  alertó a unos amigos que la acompañaron hasta Sant Boi. Allí el director del manicomio fue tajante: "El señor  Montoto no está en condiciones de salir libremente de aquí porque, siento tener que decirle, señora, que el estado de su marido es bastante preocupante". "¿Me está usted diciendo que mi marido está loco?, preguntó la mujer , indignada. "Señora, aquí no usamos nunca esa palabra. Pero ya que me pregunta  le diré que el señor Montoto  no está en condiciones de  andar suelto por la calle". Costó Dios y ayuda , además de la intervención de gentes importantes, sacar a Montoto del manicomio de Sant Boi".

MENOS MAL QUE EN MI CASO NO CORRÍ EL MISMO RIESGO.

En mis colaboraciones con  el diario barcelonés  "Tele/eXpres", principios de julio del año 1965, había propuesto al director efectuar unos reportajes del manicomio de Sant Boi. Lo consideró una buena iniciativa. Cuando lo tenía coordinado con un fotógrafo del mismo diario, escribí una carta al Superior del referido manicomio, solicitando su autorización. La respuesta ya la conocen Vds. por haberla dado a conocer en otras ocasiones:
Está firmada por el Superior de la Comunidad de Hermanos de San Juan de Dios, Hno. Antonio Andión Andía.


(1)  dBalears, dia 3 de septiembre de 2007.
(2) Ángel Montoto Ferrer. Mahón 1948 - Barcelona 2015.